lunes, 15 de marzo de 2010

LIBRO ABIERTO.

Un libro abierto es un cerebro que habla, cerrado un amigo que espera, olvidado, un alma que perdona, destruido, un corazón que llora. 
Proverbio hindú.


Dicen que los libros tienen memoria. Que si los dejamos salir de casa, de su hogar, se entristecen y no vuelven.

Debe ser verdad, porque libro que he dejado, libro que he perdido.
Me ha pasado con ellos como con más cosas. Es como si al prestar algo, aún con la buena intención de dejarlas a quien las puede  necesitar, las cosas se ofendieran. Es como si, al pasarlas a otras manos, se sintieran relegadas de nuestras vidas y, orgullosas y dolidas, no regresan.

He vuelto a comprar los mismos libros que dejé,  porque al perder uno sólo de ellos, es como si perdiera un trocito de ilusión. Como si quedara un vacío irreemplazable en el lugar al que los destiné y sólo un silencio sepulcral inunda el espacio en blanco que queda sin historias que contar . 
Me dejan la sensación de haber dejado la puerta abierta a los personajes cuyas vidas estaban confiadas en mis manos y se sinceraban conmigo mientras yo esperaba solícita que me agradaran, y en un intento nada vano,  de que me enseñaran. 

Lo primero que traje a mi nueva casa, fueron los libros. No quise que vinieran en el camión de la mudanza. Los traía yo cada mañana en bolsas antes de irme a trabajar. Cargaba con ellas el coche después de bajar tres pisos sin ascensor y subía feliz a "mi cerro" donde las iba dejando hasta que, por la tarde, ilusionada, los iba colocando en esa pequeña, pero muy personal, biblioteca. Cuidando de que no se replegaran  en su propia intimidad. Que no quedaran sólo como adornos de salón, sino como los amigos fieles que me siguen donde voy, que se dejan acariciar y no me piden cuentas ni pasan tributo. Y que, a su vez, me ayudan a soñar. A viajar y conocer. A dudar y pensar. A imaginar y adivinar. A acertar y errar...

Libros. 
Amigos que no se vuelven distantes con el tiempo. Amores que no se cansan de convivir bajo el mismo techo. Historias que no se encanecen sino que permanecen inalterables al desánimo y el transcurrir de los años. 

Libros. 
Cerebros activos. 
Juventud eterna. 
Luces y sombras de vidas perpetuas.
Reflejos de nuestras propias quimeras.







sábado, 13 de marzo de 2010

ANIVERSARIO


Era medio día. Los cristales fueron sacudidos por el toc,toc… -Lo que me faltaba hoy…Que alguien entre a molestar a los Decretos y  Resoluciones-, pensaba mientras alzaba las gafas y los rizos.
La amistad entraba por la puerta. 
Pepito. Mi amigo Pepe García. Al que la juventud nos unió entre inquietudes y esperanzas, asomaba su sonrisa acompañada de la amabilidad que lo caracteriza, arropada por el flequillo eterno de su cabeza.
-Paassaaa¡¡. Ya iba a cerrar con llave. Que no está el día hoy para que venga nadie al despacho con zarandajas…Le decía mientras nos besábamos las mejillas.
No sé con qué rapidez me comentó a lo que había venido,  pero antes de que le diera asiento, me dijo…-¡Oye, y por qué no te creas un Blog¡…El había descubierto mis inquietudes literarias después de aquél “Se llama Olvido” de la I Gala Musical a beneficio de los enfermos de Alzhéimer. Antes, él conocía mis pinitos como presentadora en los Festivales de la Canción en nuestro pueblo que él  organizaba cuando aún no se había inventado el DVD. Y de ese Teatro de Barrio en el que él también me involucraba. Aún me acuerdo de aquella Fedra que me hizo ensayar noche y día para luego nunca representar…Cosas de Pepe… Y, pese a ser amigos desde que éramos críos, no sabía de mis arrebatos de más letras que las de las Leyes y Reglamentos, en las que ahora me enfrascaba.
-¡Levántate¡. La inquietud imperativa me dio la orden y se sentó en mi silla giratoria.
Creo que comenzó por el libro abierto de Google…Claro, por donde si no…y me preguntó como quería que se llamara el Blog, que me iba a crear uno para que fuera dejando en él mis cosicas… Decía mientras hurgaba en las teclas.
-Que nooo¡¡ Pepe, que no tengo tiempo…que yo escribo a ratos y lo guardo en mis carpetas…Pero la ventana ya estaba abierta…y según hoy, no había vuelta atrás.
-Bueeenooo¡¡ pues ponle el Bosque Animado, que así tengo un sitio creado en un Foro de Literatura…Además, ¿te acuerdas de la película de José Luis Cuerda?...pues por eso…
La agilidad de los dedos de Pepe, es proporcional a la de sus ideas. Para eso es periodista y tiene una Radio y todo…y viene de concursos de la tele y movidas de la Juventud de jóvenes inquietos.
Era Viernes 13 de marzo de 2009.

Desde hoy inicio una aventura que espero que compartáis conmigo. Que todos los días sean eso...Buenos.
Un beso, LARA.

Así comenzaba la primera entrada al Blog del Bosque Animado.

Lara, me viene del "Tema de Lara" de la película el Doctor Zivago, que, desde que recuerdo, era vista obligada todas las Navidades. Igual que Mujercitas…Me debió impactar tanto, y, sobre todo, la  música, que comencé bautizando con ese nombre a una preciosa perrita hija de mi perra Lea y, luego decidí que sería mi nombre de forera y ahora bloguera...

Quién me  iba a decir que un año después iría poblando el Bosque de Vida y Prosa.
Era muy reacia a dejar mis escritos  para que se leyeran por alguien más que por mí misma. Pero poco a poco he ido descubriendo que compartirlos es muy satisfactorio. Pues no son cosas que se deban dejar guardadas en el cajón de los papeles que conviene tener a buen recaudo…Sino algo tan intimista y sincero que merece la pena compartir. Algunos amigos me decían que cuando se crea un Blog es para dejar que se lea y se pueda opinar en él...Y así poco a poco he ido dejando la casa del bosque abierta para que entréis. Aquí llevo junto a la gata, un año con sus días y noches. Con todo lo que mi inspiración es capaz de crear.
Sé Pepe, que de vez en cuando entras al Bosque aunque no tengas tiempo de pararte y descansar. Desde él quiero agradecerte que aquel día fueras a crearme esta mágica forma de contar. Gracias Amigo. 

A todos...los que por aquí paseáis, en este mi pequeño refugio aislado del ruido exterior.

viernes, 12 de marzo de 2010

DELIBES.

La Sombra del Ciprés es alargada donde Los Santos Inocentes se reúnen. 

Paseando por El Camino, me he encontrado El Diario de un Cazador,  y me he enfrascado en Un Mundo que Agoniza. 

Contigo llegué a Europa, Parada y Fonda. Allí me reuní con Una Señora de Rojo sobre Fondo Gris, cuando subí a El último coto, a pasar Cinco horas con Mario.

Esta mañana la radio daba la noticia de que Miguel Delibes ha pasado al "otro lado". 

Nos quedamos sin otro erudito de las letras. Dejo este pequeño homenaje a alguien que supo decir muy bien lo que contaba.




jueves, 11 de marzo de 2010

HASTA MAÑANA.

Te dejo. No es porque no quiera hacerte compañía, sino porque la noche se ha hecho extensa desde que las persianas me aislaron de la luz extenuada del sol.

El día me ha presentado prisas nuevas y ahora los ojos reclaman oscuridad. Las pestañas quieren desprenderse del peso de las miradas escudriñadoras que van recorriendo historias silenciosas, pero llenas de barullo y vida en su interior.  

Tras el papel y el cristal, se abren tantos mundos como palabras pueden escribirse. Me fascinas las páginas abiertas donde el pensamiento se hace eco y voz sin que eleven su tono. Y la magia de las  vivencias contadas al silencio, me hacen desear que la noche duplique sus horas y que el día alargue sus manos para seguir recibiendo sentimientos y promesas de desconocidos que acarician desde su mutismo mi corazón.

Pero yo, ahora, voy a dejarte. No te dejo a solas.  Aquí hay seres que nunca duermen y siempre hay una luz encendida que indica que puedes entrar y mirar.  E incluso quedarte a descansar si el día te ha sido duro.  Al fondo hay un diván.

Tienes mi mundo, y es tuyo. 

Recuerda que has entrado a este lugar. 



lunes, 8 de marzo de 2010

UN DÍA COMO OTRO.

http://www.youtube.com/watch?v=LN5rDYgatis

Soy mujer y orgullosa de serlo. Pero el 8 de Marzo no es mi día ni quiero formar parte de ninguna Semana de la Mujer. 

Quizá las mujeres que puedan leerme pensarán que soy una descastada. Una mujer que no apoya las buenas y justas causas. Una mujer que no lucha por sus derechos ni le importan los ajenos y, peor aún; que no le afecta lo que muchas mujeres sufren día a día para hacerse valer. Que no se estremece ante el hambre que aún se produce  a su lado, ni ante los golpes de la sinrazón

Nada de eso me haría justicia.

Soy Mujer, Luchadora, y encantada con mi condición.

Pero no me gustan las celebraciones cuando el brindis sea elevar la voz para que me oigan.
No me gusta que nadie cree días para que yo me sienta identificada ni arropada. Pues si alguna vez necesitara abrigo no podría taparme sólo con las bocas que reclaman oportunidades ni derechos.
No quiero que un día en el calendario me siga recordando que la Mujer sigue denostada en muchas ocasiones, y que no tiene aún la puerta abierta de la entera Libertad.
No quiero celebrar el día de la Mujer Trabajadora, porque yo trabajo desde hace muchos años, poniendo alma, corazón y vida en cada jornada, y nadie me felicita en mi trabajo por mi trabajo.

Yo sé que la lucha ha dado sus frutos. Que se ha conseguido todo lo que tenemos a fuerza de que la Mujer se presente ante el rechazo como lo que es: Luchadora. Fuerte. Independiente. Responsable…  Que haya demostrado con hechos que puede tanto, o más, que el sexo contrario. Que poco a poco, y gracias a la evolución de los tiempos y de la cultura del ser humano, es una más a tener en cuenta en la civilización del progreso y se le ha ido dando el sitio que le corresponde.

Pero no me gusta celebrar el Día Internacional de la Mujer,  ahora  solo  denominado así, porque lo de Trabajadora ya sólo es recuerdo, porque mal vamos mientras haya que salir a la calle a conmemorar que un día al año nos pueden felicitar por poder demostrar que somos importantes. Necesarias.

Quizá es un contrasentido lo que pienso y una irresponsabilidad escribirlo. Quizá si que haya que conmemorar que nuestras antepasadas consiguieron tras su lucha, que se reconocieran sus derechos aún muriendo por ello. Que hayamos heredado, gracias al esfuerzo  que un 8 de marzo comenzaron unas mujeres, la estima y la consideración suficiente para que no tengamos que elevar la voz ni dibujar pancartas para demostrar que podemos lo que queremos.

Por eso lo único que yo saldría a celebrar es que ya no hay nada que celebrar porque todo está conseguido.
Y, como escribió Gioconda Belli...
Y Dios me hizo mujer, 
de pelo largo, ojos,
nariz y boca de mujer. 
Con curvas
 y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas. 
Compuso mi sangre

y me inyectó con ella
para que irrigara todo mi cuerpo; 
nacieron así las ideas,

los sueños, el instinto. 
Todo lo que creó suavemente

a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas
que me hacen mujer todos los días

por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas 
y bendigo mi sexo.






domingo, 7 de marzo de 2010

EL ADIÓS ELEGIDO.

Ayer fui al entierro de un chico joven. Le conocía desde que nació. A él y a casi toda su familia. Gente de bien que, una vez más, han sufrido en su carne el dolor por la pérdida trágica de un ser querido. 
Decidió no continuar. Quitarse la vida porque quizá ésta no le dio lo que él esperaba de Ella.

Esto que dejo a continuación no es un relato mío. Lo encontré hace días en la red. Pero es la última carta que dejó escrita una mujer antes de suicidarse. De elegir la muerte que quería tener y, como dijo ayer el cura en su entierro, "hay que sentir un profundo respeto por quienes han decidido su propia muerte" ...

“Carta al Lector: 
Amiga del desasosiego, como me considero, empiezo a ceder ante la tentación de lo irredimible. La resignación es la precoz arma con la que conté años ha. Y hoy se vuelve suave, seductora al tacto, sanguinaria al efecto de su causa. ¿Cuál causa? Cotidiana es la pregunta que ronda en mí a todas horas. 
Y es que constante se ha vuelto la razón de considerar la acción diaria cada vez más inútil, más inservible. Obrar para la gran obra, ya no para el bienestar personal. Porque el bienestar en mi persona ha quedado relegado al olvido, porque ningún otro sitio ha podido ganarse. Ya nada me gratifica, ya nada me sonríe. La impostación de una felicidad cuasi utópica es la máscara perfecta para que el entorno se calme, al notar que su obra resulta exitosa. El alrededor busca la felicidad en mí, y la impostación de lo pretendido es su calma, es su certeza de victoria. Pero siempre hay un fondo que no se vislumbra. Porque no brilla, porque el dolor no brilla. 
Lector, no es ésta una manera de juzgarlo, o quizá culparlo por su inanidad al respecto del dolor ajeno. No es Ud. el que duele, sino más bien lo que de Ud. resulta. Somos, en nuestra totalidad, el germen de lo mortuorio. El sadismo que cocinamos entre manos es no más que la malicia que creemos no natural en nosotros. Pero que resulta más esencial de lo deseado. 
Y no me pretendo liberadora de la verdad. Sino dolida que se resigna a la nulidad de una vida, que pierde sentido con el correr de los minutos. Ya ni un amor, ya ni una amistad, ni siquiera una familia o al menos la soledad calman mi pena. El mundo se ha vuelto la justa neutralidad de sentido, y todo ha perdido el rumbo tomándome como punto de partida. El dolor del sol, el dolor de la luna. La juventud fue un suspiro que no aproveché, por no saber cómo. Y la mediana edad, que dicen a la mujer hace más bella, me está ahogando en una belleza que pierde importancia. Ya no importa si el abdomen gana en ligereza, o si hay más o menos pelos en mis piernas. Si quizá tengo o no mal aliento por la mañana, si lo que como daña mis intestinos, y lo que fumo mis neuronas y pulmones. Porque el mañana ha dejado de existir. Y no hay proyección que pueda validar la emoción esperanzada. Porque lo perdido es la esperanza. 
Quisiera, algunas tardes, no haber tenido que llegar hasta éste punto. Y es que el dolor desinteresado, el dolor por el dolor mismo, es lo que quita vida hasta a la vida misma. Y por eso, cansada como estoy de cargar con mi propio peso, es que escribo. Porque sólo supe escribir en mi vida. Porque es lo único que todavía se hacer. Y si en el verbo no reside el sentido más puro, en ningún sitio residirá. Quizá algún motivo, alguna justificación se halle en éstas letras dentro de años. Siempre creo que seré leída, en la posteridad, por quienes mejor comprendan al no estar siendo atravesados por el tiempo ajeno. 
Sólo así puedo descansar. Muriendo en cada letra, cada vez más cercana al punto final.” 


viernes, 5 de marzo de 2010

CIUDADANO DEL MUNDO.

Dibujo de Viejo Zorro. Ciudadano del Mundo.


Hacia tiempo que había llegado al pueblo donde ahora vivía. 
Ciudadano del mundo gustaba que lo llamaran, pues él mismo así se presentaba cuando le preguntaban de donde era.
Llevaba ya unos años en la tierra que no le vio nacer, pero en la que había engendrado un hijo, por tanto se sentía ligado a ella más por esa causa que por cualquier otra que pudiera pensarse.
No tenía raíces pese a ello, pues él siempre se ha considerado un ser libre sin más tierra a la que aferrarse que la que se le adhiere a la suela de sus botas al caminar. Siempre ha creído que el hombre que se ata a un lugar no es dueño de su tiempo y que el hastío se acabará colando por las rendijas que  abre la rutinaria existencia. Por eso, él se considera un ser que ama la vida que le regala posibilidades nuevas a las que no se aferra, pues las compara al Sol que aparece cada nuevo día y muere cuando llega la noche. Como las flores que se abren frescas a la luz y se marchitan con el paso de las horas. Como el árbol que pierde las hojas porque un nuevo tiempo lo colma.

Cuando sale a caminar  un bastón le acompaña en su paseo sereno. Si se le pregunta para qué lo lleva, pues la edad aún le permite mantenerse erguido y sus pasos son firmes y acompasados, siempre contesta lo mismo: ­­-Es  un punto de apoyo, simplemente. Pero era el viejo bastón de mi padre y cuando lo rescato del lugar donde lo dejó por última vez, es como si él paseara a mi lado. Al coger la empuñadora, el calor de sus manos parece dar tibieza a las mías y, cuando me siento en el mismo lugar que descansaba, parece que oigo todo lo que su boca narraba. Y así, cuando quiero soñar despierto puedo tumbarme en la hierba y sentir que él no se ha ido del todo-

Así es él. Un ciudadano del mundo, sencillamente.


















jueves, 4 de marzo de 2010

ENTRE MIS RECUERDOS.

Hoy he encontrado en un rincón un cofre lleno de risas dibujadas y un cuento que leía  en el alféizar de la ventana. Hay retazos de la niña de trenzas que jugaba y en el espejo de la alcoba se miraba.

En mis juegos siempre había un Hada que por las noches me cantaba. Tocaba música y hacía bailar a mis pestañas que, cansadas, se iban quedando quietas mientras la manta de los párpados tapaba la vigilia y las ansias.

Y yo, durante el sueño jugaba con la Luna que con su traje de plata me tapaba. A ser princesa, reina o lacaya…A dar comida a los gatos y  trepar por las enredaderas de mi cama…A dejar volar al pájaro que lloraba...y vender chocolate con estampas.

Y, soñaba..soñaba.

Cuando llegaba la mañana, salía a la calle vestida de algodón y era de azúcar mi mirada…Porque yo era la niña que de noche con la Luna jugaba.

Mientras siga encontrado en el bául recuerdos, nada se habrá perdido para siempre.

martes, 2 de marzo de 2010

CARTA A UNA NIÑA BUENA.


El tiempo te enseñará que la vida es lo que nosotros hacemos de ella.  Aunque a veces  nos ponga pruebas en el camino. Porque  conocedora de nuestras limitaciones, quiere que aprendamos qué sendero debemos seguir, y cómo nos debemos conducir  por él para llegar sin desviarnos.

Verás.

Yo era joven como tú, cuando un día, alguien más joven todavía, decidió comportarse conmigo como si la juventud se le hubiera perdido de repente y actúo como  un ser  a quién se le  hubiera endurecido el corazón con el peso de los años. Y, lo peor, como alguien sobrado de si mismo. Como si desde su fortaleza, pudiera dominar a los vasallos.
 ¡Pobre¡, no sabía que la vida es un boomerang: todo lo que haces vuelve a ti. Bueno o malo…Todo vuelve a ti…

Hay humanos que no saben que lo son. Porque se comportan como máquinas de aniquilar. Pero tarde o temprano, se encontrarán perdidos, sin retorno. Pues siguen el camino que no ha sido señalado para caminar. Y el poder es limitado.

Por qué te digo todo esto: sencillo chiquilla. Porque eres mi amiga y porque te quiero un montón. Porque soy como esa madre profesional que de vez en cuando me dices. Y, porque sé que tú también me quieres.

Por eso te escribo esta carta y la dejo en el tronco del árbol que hay junto al Templete de la Música que sé que es tu lugar preferido. Allí sé que la encontrarás, y leerás atentamente…Como haces siempre. Porque poniendo atención es como mejor podemos comprender las cosas…Si ya te lo digo muchas veces…
Y, porque quiero recordarte que lo mejor que puedes ser, es ser como eres. Buena gente. Y responsable con tus actos…
Nunca te dejes aconsejar…Solo guiar…Pues los mejores consejos son los que dentro de ti consigas encontrar.

Sé que ahora tienes miedo. Que la noche lluviosa es el preludio de lágrimas que de vez en cuando quieren aflorar, pero no les dejas…No importa si al final  fluyen…Sólo serán eso: lágrimas. Y quizá mañana, cuando despiertes te encuentres mejor. Porque habrás soltado el lastre de la tensión y la duda. Y, porque llorar, sólo te demostrará tu tremenda humanidad.

Pero la vida, es lo que tiene: Cuanto más hagas, más tendrás que seguir haciendo… Es su Ley y la aplica con equidad…¿Me entiendes, chiquilla?

Quizá hoy tendrás que pasar la noche en blanco. No importa,  si con el día consigues que brille la verdad. Esa verdad que tú no sabes ocultar.

Sabes?... Yo algunas veces  aún me despisto por el camino…Pero cada vez menos. Pues ya me aprendí el sitio mejor por el que pasar. Sin dar rodeos. Pues la mejor forma de llegar  es hacerlo en línea recta. A veces los atajos ayudan, pero no son el camino…Son sólo eso: atajos…

Sigue recto…Y, cuando sientas la tentación de desviarte…no te hagas caso…sigue recto.

Esto es una verdad. Pero también puede ser una Metáfora. Tú tendrás que saber qué quieres encontrar.

Vaya,¡¡ quizá no te debería escribir esto ahora,  porque sé que no tendrás  la cabeza para elucubraciones…Pero sé que esperas que te escriba y no se me ocurre otra forma mejor en este momento que decirte que esta noche  además  pediré un  buen deseo para ti.

Y porque sé que cada vez que pasees por el Bosque en busca de tranquilidad y leas esta carta de nuevo, te reconfortará.

Recuerda: Lo que se hace con el corazón, no puede perderlo la razón.

Duerme bien, chiquilla.
Mañana será otro día…simplemente.

NOTICIAS DE LA TIERRA.

En días como hoy.
La modulada voz me hace abrir los ojos y subir las persianas.
La gata me regala el primer maullido aniñado  y la jornada comienza al mismo tiempo que la bruma del sueño desaparece dejando una estela onírica en la almohada.

La radio, ese mágico mundo de figuras imaginadas con voces timbradas y suaves, comienza a desperezarme con noticias que no han dormido la noche.

La tierra tiembla. Se parte en dos y engulle la vida.

El sonido estremece el despertar envuelto en la cotidianidad de la tragedia. Durante mi sueño, el mundo no ha sucumbido a los encantos de Morfeo. Ha sido testigo de los embistes de la Naturaleza que pone miedo a las lágrimas y tiñe de negro la esperanza.  Del llanto de los niños y el lamento del viento.

¿Que es de ti, Tierra? ¿Cuánto dolor te hemos infringido para que te defiendas y nos entregues al lodo de la hecatombe?...

En días como hoy.

Gritan las conciencias mientras me informa la voz desde las ondas.

Mucho hacemos mal, me digo sin hablar, mientras el agua caliente me reconforta y el aroma del jabón se presenta entre espuma blanca. 

¿Como podemos evitarlo?

La toalla seca la pregunta y mi cuerpo agradece al Dios de la Vida que el tiempo fuera no sea de luto. Que la calle permanezca entera y los pinos conserven la Procesionaria mientras la Ardilla come piñones. Que los gatos de colores ronden a mi gata. Que la chimenea emita el humo del pan horneado. Que, un día más, cautelosa pise la calle donde comienza el bullicio aunque las caras vistan legañas de noches dudosas y se perfumen los cuerpos con el aroma de la duda.

En días como hoy.

Y, mientras las noticias siguen aterrando la vida…Aún queda mucho por hacer… Y quizá la Tierra, tarde o temprano nos haga entender que ella, Madre Tierra, nunca quiso lo que nos entrega.


lunes, 1 de marzo de 2010

INSPIRACIÓN.


 “de todas las cosas que han sucedido, y de las cosas tal como existen, de las que uno conoce y las que no puede conocer, uno hace algo por medio de su invención, algo que no es una representación, sino toda una cosa nueva más verdadera que cualquier cosa verdadera y viva, y uno le da vida, y si lo hace lo suficientemente bien le confiere inmortalidad. esa es la razón de que uno escribe”. ernest hemingway, entrevista con george plimpton en 1958.

No es invención que llega la noche cuajada de sueños.

Ahora voy a cerrar de nuevo la página acristalada donde escribo y guardaré para la posteridad mis palabras calladas que guardan secretos que dejan de serlo en la medida que les doy forma y letra. La imaginación es eso: Decir lo que la inventiva o la realidad crea, dotando a lo relatado de credibilidad. Y que, si se deja abierto el libro de la creación, podrá, por extensión propiciarse la lectura a quienes de la lectura quieran hacer un buen medio para soñar.

Por tanto, lo que voy dejando aquí, es la mejor forma de que sepáis como consigo darle vida día a día, a mi inspiración.

No espero inmortalidad a través de la escritura. No creo ser lo suficiente buena para ello. Sólo espero que quienes por el Bosque pasen, encuentren un rincón cómodo donde sentarse a leer junto a mi.Y en algún momento, lo recuerden.





























domingo, 28 de febrero de 2010

PALABRAS HABLADAS (reflexiones de madrugada)

Ayer escribía sobre las palabras calladas, las que no necesitan hablarse, las que se van formando desde el corazón y la imaginación. Palabras que se convierten en relato. Real o fingido. De fantasía o terror. Palabras que se van enlazando para darle forma a la historia que queremos crear, al cuento que queremos forjar…

Pasa el tiempo, pasa la vida. Con el transcurso de los años, cuando ya no se tienen ganas de salir hasta las tantas a tomarse unos tragos o ligar un rato. Cuando la noche es el refugio de uno mismo y no el peregrinar en busca de nada. Cuando la reunión con amigos es un punto de referencia con el ayer que sigue latiendo en el presente y, cuando, como hoy, diez personas, conocidos de siempre e ignorados a ratos, alrededor de una mesa al calor del fuego y la comida condimentada, hemos departido de todo un poco y de nada en concreto. Cuando ha sido agradable la sobremesa,  la cena frugal y los efluvios de algún trago de más  a alguien le han dado ganas de bailar un rato. Yo, desde mi rincón, escuchaba más que hablaba, porque comprobada, una vez más que, en realidad, si intentamos escuchar cuando un grupo se encuentra y alguien quiere imponer su palabra, no nos podemos escuchar de tanto esfuerzo que hay que hacer para escucharse.

Demasiadas veces las palabras que no se callan, las descuidamos en exceso. No les damos cadencia y lírica. No van precedidas de ritmo y pausa. No son habladas. Más bien las lanzamos y forcejeamos con ellas para que lleguen al interlocutor de enfrente como un dardo a una diana.

Como ayer decía. Las palabras tienen demasiada fuerza. Por eso no deberíamos gritarlas porque corremos el riesgo de desbocarlas.

Yo no soy parca en palabras. Al contrario; hablo y hablo, sin hacer honor a mi apellido que me aconseja silencio. Pero, poco a poco, y debe ser cosa de la edad,  cada vez me cuesta más entender y que me entiendan entre fuegos cruzados de palabras habladas. Y, cuando el silencio vuelve  a mi lado y se hace letra, debo, en honor a la verdad, decir que las prefiero calladas.

sábado, 27 de febrero de 2010

PALABRAS CALLADAS.

No supe la fuerza que tenían hasta que  llamaron a mi puerta. Tras la mirilla, se adivinaba la silueta de  las palabras que pugnaban por entrar. Antes de abrir, miraba recelosa hacia la imagen que formaban y, tímidamente, fui hacia ellas preguntándoles en voz queda qué buscaban de mí. – Abre, déjanos pasar y lo sabrás.-  Una especie de prevención me susurró que tuviera cuidado porque sabía que las palabras podían ser muy convincentes. Había oído que muchas veces ellas eran a partes iguales, culpables e inocentes, reconciliadoras y provocadoras. Igual limaban asperezas que urdían tretas para, una vez organizadas, ganar batallas o perder una guerra. Todo eso se arremolinaba en mi cabeza mientras me decía que las palabras, si yo no las ofendía, nada podrían contra mí. Porque también era conocedora desde que aprendí las primeras letras y formé con ellas palabras, que las palabras formaban ideas y las ideas motivos…Y, así, mientras me unía a ellas que eran vida y secretos, silencios y gritos, me decía a mí misma que yo las podría dominar. Que las palabras no serían causas sin efectos y que, al no ofenderlas ellas serían aliadas y no enemigas. Poco a poco les fui facilitando el acceso y, como si me conocieran de toda la vida, se asentaron en mi espacio, se acomodaron a mi lado y me brindaron su amistad.
Yo, cautelosa, pese a que ensayaba con ellas modos y formas cuando las iba revistiendo de cadencias para que no se ofendieran, y les dedicaba dosis poéticas entre susurros, tenía dudas de si ellas, tarde o temprano, me abandonarían.

Ahora, cuando llevan a mi lado lo suficiente para comprobar que, lejos de ser visitantes incómodas, son las compañeras inseparables de mis sueños o quimeras. Que son la forma y el fondo. Insinuación y anhelo. Sentimiento y tentación. Confesiones entre sonrisas y lágrimas…
Cuando las palabras reclaman su sitio, sólo tengo que dejarles que, silenciosas, me digan lo que quieren contar.

miércoles, 24 de febrero de 2010

MIENTRAS NOS COMEMOS .


La hora de la cena.
No tengo hambre, solo ganas de comerte a besos.
De beber el zumo que destilan tus labios y de sorber poco a poco el sabor de tu desnudez.

En la mesa, aún permanecen las migajas del desayuno. Allí se quedaron cuando después de tomar el café con leche edulcorado con el aroma que ha destilado el placer, fuimos a dormir la laxitud del deseo.

Al medio día, el mantel conservaba las arrugas que le han producido nuestras caricias. Cuando te he servido el plato frugal de las verduras que han puesto un toque de color a nuestras ganas, tú, has estirado la mano para coger el pan, pero era lo que yo creía, pues ha sido mi pecho asomado a la rendija de mi escote, quien ha sido recorrido con la suavidad de tu lengua inquieta.

Saboreando el té de la tarde me decías al oído lo que me extrañas, o eso he creído entender, porque el ruido del agua en ebullición me desviaba al dulzor de la miel de tus besos.

Y, ahora, ha llegado la noche, y aquí estoy, esperando que las ganas de comerte a besos, se sacie al arrimar la silla a la mesa donde me esperan los recuerdos hechos viandas.
http://www.youtube.com/watch?v=nfejripd4Pk

NOCHES SIN TI

De nuevo la noche fría y oscura, sin el tacto de tu piel junto a la mía. Sin el cálido aliento en mi nuca que  me llena de caricias  y salpica mi cuerpo de rocío. 

Quiero dormir para sentirte mío. 
Voy a santiguarme de deseos.
Rezaré la letanía de tus besos.
Y mañana, al despertar, serás el Credo de mis sueños.

lunes, 22 de febrero de 2010

AMANECER



La noche se agazapa tras las manecillas del reloj que, frente a mi, marcan la hora en que comienza un nuevo día.
Es temprano, pero tarde para mi que ya debo irme a dormir. 


A soñar.

La lluvia ha sido de nuevo la visitante asidua  del bosque que  ha ido llenando de gotas frías todo lo que ha quedado bajo su dominio, y sigue soberana en la madrugada que no se escapa de su posesiva presencia. Es la lluvia la que va formando charcos donde se reflejan las sombras que esperan a la mañana, y ríos que se desbordan ante el empuje de sus lágrimas.

Ahora, voy a sucumbir al embrujo de la fuerza  oscura que no ha amanecido al nuevo día.

Porque yo aún no he dormido la noche.

La cercanía del Bosque de Noah, me ha permitido divisar la estampa que nos regala el entorno mágico de la Naturaleza.

 


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