domingo, 29 de marzo de 2009

SOY YO, LA LUNA



Soy yo, la Luna, y tengo la tierra a mis pies para no hollarla.

Señora de un cielo negro o gris que se esconde ante el Sol que tiñe de color el día que comienza, y cuyo reflejo entrego.

Yo, reina absoluta de la noche observo la vida que se mueve bajo mis ojos, de cuyo influjo negativo y falso, me acusan.

En lo negro del miedo me achacan locuras de mentes y mareas que arrastran apaciguadas olas. Enamorados destronados del corazón que amaron, dicen sufrir del terror de la soledad cuando yo, brillante y serena, ocupo mi espacio destinado en la morada del cosmos. A veces me siento sola y acusada, pero no culpable de nada, si acaso de ser embrujo y misterio. De ser testigo que mira callado a la desolación que bajo mí se gesta.

No, no me siento culpable sino causa que lleva su efecto en cada una de mis fases.

Mi asociación de antiguo con la feminidad y al agua me hace ser mujer en cada una de ellas.

Soy Luna Llena y, si acaso, podéis culparme de manteneros un poco más despiertos para que disfrutéis mejor así del tiempo de la vida.

Soy Cuarto Creciente cuando ayudo al crecimiento de las plantas que el Bosque tiene.

Voy llegando a Menguante, tiempo en el que aprovecho para ayudaros a eliminar las influencias negativas, y cuando de nuevo me convierto en Nueva, contribuyo a que el reposo ayude a recuperar las diferentes funciones de vuestro cuerpo cansado.

Y vuelvo, vuelvo a ser ciclo y vida. Movimiento obligado por mi especie para la que fui creada.

Y visto de plata mi orgullo, cuando pese a la negrura del miedo, leo en los ojos de quienes me miran, el amor hecho rima y verso. Y gesto sentimientos nuevos, cuando inspiro prosas   y palabras nuevas que se enlazan en renglones callados, que solo gritan cuando no hay detrás un corazón que les hable.

Soy yo, la Luna. Vigilante de cielo claro. Visitante que llega sin reclamo. Compañera de amantes en noches que se ocultan ante mi presencia, porque yo, la Luna, quiero ponerle brillo y claridad al amor callado o en gritos de placer derramado.
Soy, leyenda y verdad.
Rito y ofrenda.
Rostro sin cuerpo.
Ojos sin órbita.
Espacio de luz y sombras.

Soy yo, la Luna, fría y echa de miel, la que ahora os mira desde lo alto y luego bajará despacio, cuando el sueño sea el compañero de la noche, y pondrá en vuestras bocas un beso para narrarlo, para entregarlo.

Beethoven supo regalarnos lo bello de la Luna. "Claro de Luna" es una de la sonatas preferidas por mi.
Aqui la dejo junto con imágenes bellas de Selene. http://www.youtube.com/watch?v=6Q9fBU5ICxc

martes, 17 de marzo de 2009

LLUVIA EN EL BOSQUE





Que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva, los pajaritos cantan, las nubes se levantan......


Aún resuenan en mis oídos las melodías de esos cantos. Eran juegos de niñas donde la invocación de la lluvia era un motivo más para que, jugando "al corro ancho de la patata.....", se nos hicieran jolgorio y fiesta, risa y espera a la llegada de la pubertad donde ya, de ese juego de niñas, solo nos quedaría la lluvia. La lluvia esperada y fresca, compañera de juegos y paseos, testigo de amores a hurtadillas y escapadas de pretexto bajo el paraguas hecho cobijo.
La lluvia, agua pura y nubes que lloraban para alegría nuestra, para alegría mía. Lluvia siempre bien venida. Lluvia que acrecentaba su embrujo haciendo que el espacio oliera distinto, a tierra mojada, a tomillo y romero, a pino piñonero. A vida mojada.


Lluvia. Mi lluvia. Agua de lluvia. Agua más que agua. LLuvia.


Cuando la lluvia dejaba de ser llovizna, como niña pequeña, arreciaba; bajaba pesada desde su ennegrecida morada y nos llegaba impetuosa, salpicando de tierra mojada nuestros pasos de caminar apresurado. Y corríamos a otro cobijo, a otro lugar donde esperar que amainara y se hiciera color de arco iris ante nuestros mojados ojos y risa fresca. Alegría de lluvia, de sol tenue y arco de colores.


Lluvia. Mi lluvia. Agua de lluvia. Agua más que agua. Lluvia.


Otras veces, cuando era la tristeza la visitadora imperiosa que nos llegaba junto a la lluvia, se hacían agua salada para resbalar por las mejillas sedientas, fundiéndose en mojados besos. Besos de salitre y sentimiento. Perfecta simbiosis de caricia húmeda.
Hoy, sigue el amor a la lluvia, a la llovizna, al olor casi olvidado de tierra mojada y yerba verde. Al agua que, tras el cristal, saluda a mi recuerdo y me abraza la piel que es agua y llanto. Lluvia y beso cálido que me llegan trasportándome al "corro ancho de la patata...." y a "que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva....."

domingo, 15 de marzo de 2009

LA FANTASIA CANTA









Si la música amansa a las fieras, a los humanos debería servirnos para pacificar nuestros estados alterados.

Todos tendríamos que oir música maravillosa cada día, aunque solo fuera un ratito. Dejar que las bellas melodías nos ayuden a relajar nuestra mente. Que la dulzura de unas notas nos arranquen una sonrisa. Que la fantasía de una canción nos lleve a soñar y nuestros ojos vean la magia que nos envuelve.

Dulces paseos por el Bosque de la mano de Sarah Brigtman.
AMANECIENDO
Esta mañana como de costumbre he tenido la necesidad de salir a respirar el aire puro de mi entorno.
Verde y marrón anaranjado son los colores predominantes junto al azul cielo que hoy me regalan su embrujo.
-Demasiado temprano sales al bosque-, me ha dicho la voz interior que me sorprende aún medio dormida. No tienes que ir a trabajar y no eres capaz de quedarte descansando y durmiendo hasta tarde-.
- No, claro que no- . Dormida no disfruto la maravilla del nuevo amanecer. Del anochecer cuajado de estrellas. De la luna que brilla tiñendo de plata la espesura que me rodea. No, quiero salir siempre al exterior y disfrutar del tesoro que se nos presenta cada día de tantas formas distintas

sábado, 14 de marzo de 2009

CARICIAS NUEVAS.


Fue lo que ellos querían.
Abrazarse, besar y libar el dulzor de sus labios. Agarrarse a la tersura de carnes ávidas de manos. Fundirse entre sábanas cálidas y cuerpos sedientos de caricias.
 Ser por unas horas amantes de lo prohibido.

Por fin, el día que se había fraguado en noches silentes de vigilia, fue real. Como lo habían soñado.

Cuando la llamó para decirle que había llegado a su destino, ella ,entre risas oyó: -estoy en el Bosque Animado- Era su punto de encuentro. El bosque imaginario tantas veces glosado de versos y melodías. Su sitio de sueños.

Se vieron por primera vez y los besos de presentación junto con la primera mirada ya era el preludio de lo que después sentirían. Lo que buscaron vivir.

Se entregaron despacio a su amor pausado. A un recorrido de lenguas y manos en pieles cálidas y sensaciones nuevas.

A un camino de deseo.

la Luna fue testigo de lo que vivieron. Solo ella, callada y quieta desde un cielo en calma, todo lo observaba.
Y luego el Sol, cuando apenas había amanecido, les besó de nuevo y los meció en su lecho de calor y fuego.

Hoy, el amor perdura como marca indeleble en cada poro de su piel.
Mañana habrá otra vez las mismas ansias.

Las de amarse despacio y de nuevo.

BUENAS NOCHES.

Un amigo que acaba de pasear por el Bosque Animado, se despide hasta mañana así, quiero dejarlo aquí junto a la música que dice, le ayudará a dormir

"Desde el bosque animado me voy a despedir esta noche, algun rincón hallaré donde acurrucarme, no será el frío quien me acobarde, no será la noche la que me eche, ni la soledad quien me deje solo, seré yo quien para huir del mundo un momento y estar conmigo a solas pensando en ayer, me retire al bosque para oir la voz del silencio, que tantas cosas me quiere decir. Seré yo quien abandonado a mis pensamientos, dé todo por hecho antes de empezar a hacer nada que para mí ya no tenga sentido hacer. Allá al fondo estaré Hada madrina, donde solo la luna me pueda ver y me sonría, donde tan solo mi conciencia hable conmigo y en lugar de responderle, sobre su regazo acueste mi cansada cabeza. Me gusta irme a dormir cuando me espera un sueño feliz."

Muchas gracias corazón, por irte a dormir desde el Bosque.

http://www.youtube.com/watch?v=_A2f5wEA4kI

viernes, 13 de marzo de 2009

EL ZORRO Y LA LUNA. Dedicado al recuerdo de mi abuela.






He salido a pasear por la blanca nieve.

En mi recorrido de costumbre el crujir de las hojas queda blando y oculto y mis huellas van dejando tras de mí el peso de mis pisadas y el silencio que me devuelven me dice que vuelva a casa, junto al calor de la chimenea.

A través de la verde espesura, el brillo de una estrella desafía al cielo gris e ilumina un recodo oscuro de mi camino. Llego a sentir que estos días son de luces y sombras, de recordar a aquellos seres que no volverán.

He visto un zorro oculto entre las sombras y por un momento he sentido miedo. Pero de pronto he tenido la sensación de percibir una mirada dulce y cálida. Sus ojos no eran los de un zorro dispuesto a atacar sino todo lo contrario; sólo me observa desde sus penetrantes ojos oscuros.
La Luna se refleja en su pelo que brilla como si el lomo tuviera el color de clara plata. Los mismos colores que ella emite desafiando a la negra noche.

-Es el Viejo Zorro-, dice quien camina tras de mi. Ha venido de nuevo al Bosque. Hacía tiempo que no le veíamos escondido entre las verdes piedras húmedas de musgo. ¿Te acuerdas de él? .
Siempre ha estado por ahí, pero hacía tiempo que no se dejaba ver. Tan solo de vez en cuando ha salido a nuestro encuentro, pero nunca le hemos dicho nada. Y él se quedaba esperando que alguien le reconociera y desde nuestra mano pudiera recibir al menos la calidez de un saludo.

He vuelto a casa y, sin despegarse de mí, he llevado sobre mis hombros la luz de la Luna altanera, brillante y fría. Antes de cerrar la puerta miro a lo alto y allí se queda ella; callada y blanca y llego a creer que me ha dedicado una sonrisa, y antes de que me despida de la quietud de fuera, saludo al Viejo Zorro y le guiño un ojo a la Luna Llena.

Hoy hace ya muchos años de tu ausencia, Abuela. Pero hoy la Luna y el Viejo Zorro me han traído tu recuerdo más claro todavía. Tanto que parece que fue ayer cuando tú me contabas que la Luna se había tragado a un hombre que llevaba en su burro un haz de leña y que las oscuras manchas que se le veían eran ellos. Y yo miraba y miraba sin parar por si el hombre, el burro y el haz de leña se caían de la Luna y yo podría ir a decírtelo.

El Viejo zorro es ese que quizás tú, solo quizás, has enviado para que me diga que no hay que tener miedo a los zorros que pueden presentarse en la vida con piel de cordero, solo precaución, y así, como si tu voz de nuevo me hablara, comienzo a caminar por el sendero de cada día.

A ti, que sigues viva dentro de tu inevitable muerte.
16 Diciembre 2008.

LA MAGIA DE LA VIDA





Para ir abriendo el Bosque, después de la música, os dejo algo de lectura y, como no, acompañada de suave melodía.
http://www.youtube.com/watch?v=QAbdoKleb6I
Disfrutar conmigo.

EL ESPIRITU DEL BOSQUE






http://www.youtube.com/watch?v=94Bg7D-cYGg

Espero que os guste El Espíritu del Bosque en el que os adentro de la mano de Mago de Oz.

BIENVENIDOS AL BOSQUE


Se abre un Paraíso de la Naturaleza que dará paso a un Mundo Mágico donde el color nos inundará de alegría desde sus gamas cromáticas. Aquí la tristeza se irá con la luz de cada amanecer y con el fulgor de las estrellas. La Luna iluminará las noches oscuras y el Sol dará más vida a la vida. Saldrán seres mágicos de entre los árboles y las Hadas del Bosque animarán al que comience su paseo con tristeza y los Nogmos saltarán de entre las setas y cuidarán de los tesoros que de la Tierra. Los animales que lo pueblan saldrán al encuentro de nuevos habitantes y es posible que haya alguna Bruja Piruja que no podrá hacer pócimas si no es para producir una sonrisa. Los paseos por el Bosque siempre irán acompañados de una suave melodía y quedará fuera del lugar el ruido y las malas vibraciones. Que el Bosque sea ese lugar donde relajarse y disfrutar de todo lo maravilloso que puede ofrecernos y que sus árboles nos transmitan su energía.

BUENOS DÍAS


Desde hoy inicio una aventura que espero que compartáis conmigo. Que todos los días sean eso...Buenos.

Un beso, LARA.

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