miércoles, 27 de octubre de 2010

LA HISTORIA DE JALOGÜEN.


Es lo que tiene el Bosque Animado, que se anima. Y no, no es porque haya ánimas, que las habrá, como en ese Bosque donde la Santa Campaña se daba vueltas entre eucaliptus con el caldero en la mano conteniendo la energía femenina: sentimientos, inconsciente, receptividad, intuición...Y, es posible que algún Ánima salga por este Bosque antes de tiempo y se quede agazapada hasta que pase la fiesta de las ánimas poco animadas, que está a punto de llegar. Pero lo que ahora me mueve es la Historia y la verdadera causa que yo he descubierto conmigo misma en mis múltiples periplos junto a la imaginación, y para entregar al mundo, lo que aún puede desconocerse fuera de este  animado y cuasi mágico lugar.  

En La Mancha, Jalogüen es lo que es, por mucho que queramos imitar al Halloween importado, tal y como se importan las cosas que son importadas, que, en realidad es lo que menos importa, porque en el importar y en el exportar, puede estar la ganancia. 
Investigando entre fuentes que pueden ser más o menos fidedignas porque sólo puedo echar mano de lo que más a mano tengo, y ya que la edad y la sapiencia  aún me son insuficientes para saber todo lo que aún desconozco, compruebo que, parece ser que hubo una época llamada A.C.  y cuando pasó un tiempo prudencial se convirtió en D.C.

Entonces fue que los que seguían más que otros la Era D.C. eran unos señores gordos que vestían túnicas y se tocaban la cabeza con unos gorritos muy finos, rojos carmesí, que sabían que unos tunantes más cabezones que ellos  adoraban a un tal Samhain que debía ser de la india o alrededores, porque echaba humo por las orejas y olía a azufre…Entonces viendo los del gorrito y la panza gorda que  los otros tenían un día al año, concretamente el 31 de octubre, más gente que se lo pasaba pipa vistiendo de negro, tocándose las testas con gorros más altos y de ala ancha, que usaban escobas de palma para trasladarse, (nada de papamóviles ni menudencias de esas), amén de esas calabazas iluminadas de sonrisa  histriónica con las que engalanaban las ganas de pasárselo bien, y pensando que se les podía ir toda la clientela que ellos habían conseguido llevarse al huerto, asustándoles con que, si comían carne en cuaresma se irían con Samhain, y si no pagaban la gula y hacían el amor a carnes descubiertas, les saldría un grano en la punta de la nariz y  se achicharrarían en las calderas de Pedro Botero…y muchas más salvajadas de asustar mucho. Y, comprendiendo que ellos mismos le hacían publicidad gratuita, se les ocurrió que esa fiesta tan despendolada de lujuria y frenesí, podía  pasar a cristianizarse en un afán de ganar adeptos para la causa promovida por los de los gorritos carmesí, ya que sólo tenían que esperar nada y menos en que terminaran las calabazas de asustar para que los aburridos cristianos pudieran  celebrar  que todos los muertos tienen su sambenito, por lo que decidieron que el día 1 de noviembre fuera el día que se celebraría que los muertos estaban muertos y vagando aún en busca de un sosegarse desde la cadavérica posición que ostentaban, y que los vivos les llevaran flores a las tumbas ya que en vida no se dignaron llevárselas y mucho menos de gastarse un dineral en flores para los abuelos, los tíos, los padres quejosos ni el vecino del quinto…¡Ah¡ pero es que muertos ya es otra cosa y se vuelven buenos a los que antes eran como la quina. 

Así fue como se acordó que a los muertos se les llevara flores al menos una vez al año todos los años.  Más que nada porque no iban a ser menos que los de las escobas y calabazas que, en muchos lugares del mundo de vivos y muertos, hasta les obsequian con dulces viandas y esas cosas que les  gustaron en vida para que no echen en falta que ya no comen, ni retozan por haber perdido el movimiento corpóreo. Total, que así fue como pasamos a pasarlo pipa  (valga la redundancia) entre un 31 de octubre y el 1 de noviembre, para llegar al día 2 “diosmediante” en que sería el día de las Ánimas, que no se llaman así por tener el ánimo subido, que va, sino porque  tienen un purgar de alma que no se sabe por cuanto tiempo les durará, y aunque a su costa nos queramos igualar a las brujas y brujos de siempre,  nos queda mucho penar que recorrer.  

Indagando entre mis indagaciones, descubro, aún sin saber inglés, que en Inglaterra, donde antes vislumbraron el problema que solucionaron muy avenidamente los unos y los otros, la fiesta  se denominó como "All Hallow Day", y a la noche anterior se le llamó "All Hallow Even". Con las ya conocidas contracciones, tan acostumbradas en el Inglés, esto pasó a ser "All Hallow E'en" y, finalmente, "Halloween". Pero claro, nadie contaba con que, en La Mancha del Quijote, muy importante a tener en cuenta en la Historia D.C. la cosa no iba a ser tan fácil de mentar. 

Por lo de las calabazas aquí en tierra de Cucurbitáceas, no iba a suponer ningún problema…Días próximos a la cristianizada fiesta se salía a la huerta y la más gorda se apartaba y se le dejaba a los críos para que, a la salida de la escuela, y una vez que la mujer del marido le había vaciado por dentro, les trazaran ojos y una boca desdentada y,  recortadas con una navaja de Albacete, se las pusieran en las cabezas para que no se les enfriaran las ideas, y pudieran formar parte de la fiesta tan pagana de escobas voladoras y ritos de Samhain & Cia. 
La flor dedicada a los muertos de toda la vida, el Crisantemo, ya parecía poca cosa para tan alta tradición de unión ente los Celtas que se resignaban a desaparecer del todo, y los Manchegos, amén de todos los paganos y cristianos  del mundo que se unían a la movida que tanta tradición tuviere incluso en los Estados Unidos, toda vez que, si están unidos, es mejor que si están cada uno por su sitio… Y así fue como en la Tierra noble del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha, la fiesta grande pasó a ser Jalogüen, que, en román paladino, viene a decir lo mismo que  para los ingleses de England más los de EE.UU. y sabiéndose también de buena tinta que de ¡¡ee.uu..¡¡  se deriva esa forma tan conocida de asustar...¡¡¡uuuhhh¡¡¡. 

Y así la cosa fue pasando de castaño a oscuro. Pues no importaba el dispendio económico ni que el muerto en vida no hubiera tenido flor que llevarse al ojal. Lo importante ahora era quedar bien con el fenecido al que se le recordaba su penar, fuera rico o pobre, bueno o malo. La muerte parece que aún es la misma para todos, por tanto, a poner cuantas más flores y de las mejores, que el 1 de noviembre no es una tontería y estando emparentada con Jalogüen, menos. 

Las tumbas y nichos fueron llenándose de rosas, jazmines, gladiolos, claveles reventones, camelias y hasta orquídeas y tulipanes en cantidades cuasi industriales …¿Qué pobreza es eso de llevar Crisantemos a quien nunca se le llevó una Margarita de la huerta?...nada, nada…Lo ideal para presumir son las flores menos mortales y, por tanto, las más caras, que para eso le echan cara los floristas al tema…¿No se quiere vacilar?, pues a tocar la cartera, sin vacilar…Y así fue también como se inventó la usura para estos eventos y otras celebraciones nacionales o de importación. 

Pero no importa, las tumbas deben competir, los nichos equipararse y el vecino del primero no puede tener mejor muerto adornado que el del rellano…Y se echa la casa por la ventana, que en pasando Jalogüen y el Día de Difuntos o de Todos los Santos,  pues si hay que atarse el cinturón con esto de la crisis, se ata, pero las Ánimas  pueden subir más floreados un escalafón para dejar de penar, aunque desde su pena comprueban que no está la vida para morirse de risa.

viernes, 8 de octubre de 2010

DULCINEA.


Cansada de pasear por los caminos lúgubres de los conflictos, y ver cosas que no quería, un día decidí salir de casa con los ojos cerrados para imaginar tan sólo los motivos que por la calle pasaran. El castañazo fue de órdago; pues los pies se trastabillaron, las paredes rasparon mi nariz y las aceras dibujaron un siete en mi recortada falda. Cuando el asfalto había teñido de pisadas mis codos y la camisa descubrió los senos sonrosados y redondos, los botones cruzaron la calle al tiempo que una moto su paseo frenaba para no dibujar sus huellas en mi orgullo ni en el bolso.

La señora que tiraba de la cadena de su perrito y sujetaba a la vez un helado de frambuesa, me miró con cara de pachona y mostrando su desdentada boca  lanzo sus exabruptos  contra el ciclista que, desviándose del cuerpo que  en cuclillas se doblegaba, dibujaba espirales para no pasar por encima de mis ganas de que la tierra me tragara.

De pronto, un quijote me tendió su mano firme y tibia clavando sus cansados ojos en el escote de mi blusa, y yo, tímida y sonrojada, desvié la mano de rasguños aferrándome al ojal que yacía deshilado.
Me izó del adoquín, me tendió un pañuelo y haciéndome un mohín, mirando hacia la baldosa, comenzó con voz pastosa un poema para mí.

Mujer de blusa desfilachada
con dos naranjitas rosas
que asoman sin decir nada
pero danzan escandalosas.

Oh¡ no aparezcas botón
ni venga la aguja al hilo
ni a poner en el pezón
un  anudado pañuelo. 

Ante tal bello poema, yo sonrojé mi faz y alzándome en los tacones le espeté sin dudar un beso en sus barbas, luengas y despeinadas.

Él me miró asombrado, y atusándose las canas me lanzó unas palabras maceradas en el jugo de su verbo derramado.

Oh¡ desparramada señora¡ ¿que hacía en la plaza sin botones en la blusa y con la falda rasgada?

Yo, entornando los ojos de la avergonzada cara y moviendo las pestañas le miré sin doblegarlas.

¡Ah de mi¡ que me he caído de un guindo. Pensé que podría caminar sin ver  en la cara de la gente la pesadumbre enraizada. La huellas de los lamentos de la vecina enfadada. El color de la ira en los ojos que se clavan como dagas. Al mendigo que se mueve con el vino entre sus ansias. Al niño que descalabra con la ignorancia  que lanza…

Y…

No sigas, mujer…que aquí vengo a rescatarte de esas tristes caras y escupidas  palabras. Te subiré a mi montura y  galoparé por los campos y las playas, las montañas, las praderas y las huertas sembradas. Te compraré un vestido que puedas mover con gracia y cuando te sientas cansada podrás cogerte a la capa de su falda para remontar el vuelo por los cielos de La Mancha,  y me verás en las nubes rebuscando en mis alforjas para lanzar  a la tierra palabras que no cueste doblegarlas.
¡Anda, sube, y vayamos en busca de esas que tu no quieres que sean gritadas. Y dibujemos sonrisas en las caras enfadadas…
Y, ¿me permites que te llame como a una enamorada que tuve mientras soñaba y loco me llamaban?

Asentí dubitativa y  le oí  mientras galopaba ¡¡Dulcineaaaa…Dulcineaaa¡¡

Mis ojos se abrían lentamente mientras se desperezaba la mañana.

jueves, 9 de septiembre de 2010

PEDIGÜEÑOS SIN HAMBRE.


Ayer quise hacer –otra vez más- una pequeña obra buena…-Y a la obra no me refiero a la que me lleva de cabeza ya casi dos años (por no contar    los seis o siete anteriores) entre cemento y ladrillos del dos…

Fui al super…Somos pocos en casa, pero consumimos como pocos…porque no somos muchos, claro. Pero aún no se ha vaciado la despensa cuando ya hay que llenarla. Es lo que tiene tener que comer. Si ya lo digo yo continuamente: a mí me gustaría haber venido al mundo de chuletas y frenesí, sin tener que alimentarme. Si acaso sólo de amor, que es lo que más quita el hambre y menos engorda…¡ vamos, digo yo¡ Pero eso de tener que estirarle el pescuezo al pollo electrocutado…o a la gallina de corral, que ya no se ven, de tan industriales que se crían, pinchadas de hormonas en  lo que siempre fue cuello. O, al pobre cordero con lo monísimo que queda junto al Norit de toda la vida, que lava más blanco que ninguno…O, al conejo, que me lo tengo prohíbido por una cuestión de juegos de niña entre las conejeras. Y, esos huevos de granja porcina... Por no hablar de los cerdos de  sinuosos andares criados en menos de lo que canta el chulo del gallo de cresta doblegada…Y, para qué seguir…si ya saben mis queridos lectores, conocidos y los que aún no he llegado a conocer, lo que se vende en el super. Además de mis queridísimas verduras, algunas con eróticas y verdes formas y otras con el color del deseo rojo pimiento…Y, esas frutas…ummm¡¡¡se me está haciendo la boca agua, y no tengo pera de idem que me la quite…

Mientras bebo un trago de agua, -que dicen que por la noche es más diurética que de día-…aunque yo creo que no, porque el agua, cuando se bebe y llega dentro, no sabe que hora es por fuera…Pero bueno, eso lo sabrá mejor mi amiga la médica…sigo con mi relato verídico...que ya se me ha ido el santo al cielo...con eso de ir y venir de una idea a otra, mientras recuerdo que sólo he tomado un yogur porque no quiero recuperar el kilo y cuarta que perdí con eso de los J. Florales…

Que, eso...ayer fui al super…y, mientras arrastraba el carro de la compra con el euro para desengancharlo y luego engancharlo…pensaba dárselo, el euro, no el carro, -que ese ya se lo llevan algunas y ya no lo devuelven, y siempre se ve por ahí un carro de super en cualquier esquina sin el euro dentro- a la indigente que estaba pidiendo a mano tendida en la puerta…Creía que sólo tenía una pierna y nada que llevarse al galillo. Creía que la mugre, era producto de su indigencia, no de que fuera algo guarrilla. Creía que, una vez más, la desigualdad pasea por el mismo boulevard. Creía que, ya que soy hija de mi madre, tengo que seguir haciendo lo que hacía mi abuela…En fin, creía que, si le daba el euro a la pedigüeña, que sacaría del carro del super al que fui a hacer la compra para llenar la despensa y las carnes, podría, una vez más, tener un gesto de niña buena, y la pedigüeña podría, con otros gestos similares, llenarse la barriga, al menos ese día.

Ahí iba yo, con el euro en la mano para entregárselo, cuando a la indigente de la mano tendida, le suena el móvil…No sé si a quién le efectuó la llamada le contestó en búlgaro, rumano, checo, ruso o arameo…pero estiró la pierna encogida, se metió la mano en el bolsillo y sacó unos cuantos billetes y monedas de euro…para contarlos. Mientras a mí se me  quedaban los ojos haciendo chiribitas y la boca, esa que es mejor cerrar para que no entren moscas o salgan palabras indebidas, boquiabierta.

Era, como no, una  ¿indigente? más de las miles que forman parte de una red muy bien organizada, que se pasan por tullidos, desmayados y olvidados de Dios, para tocar, aparte de la cartera, la moral de quienes, de vez en cuando, nos toca la moral, la indigencia callejera.

Cargué el coche con las necesidades culinarias y no sentí ni la más mínima pena cuando me guardé  la moneda en el monedero.

Con ella me puedo comprar algo en las tiendas de casi nada a euro…

martes, 31 de agosto de 2010

NENA, TÚ CUMPLES (Una oda a la tontería)






Cumplir años es un don
Pues es la vida que dura
no me daré un coscorrón
por hacerme más madura.

Si años no se cumplieran
sería mala señal
la parca nos llevaría
clavándonos un puñal.

Yo celebro cada año
El que me tocó tener
y un traje grande me apaño
para poder en él caber.

No me estiro la cara
ni  me agrando las tetas 
porque no sale barata
fingir que se está tiesa.

Luego todo se descuelga
y si no te apuntalas
se van las carnes de huelga
pero a eso no le doy vueltas.

Cumplir años es genial
si no sería un fracaso
no quiero ser animal
y sentir que hice el ganso.

Requetecontenta estoy
por vivir lo que he vivido 
y celebraré lo sentido
hasta que pueda, ¡¡caray¡¡

Que mis seguidores de prosa y sentimiento no me tiren de las letras...Hoy me toca el humor, que lo disfruto a raudales y, porque es mi cumpleaños.

Me voy a tomar un vino con unas tapas para que los taninos me hagan el cutis fino. 


Aquí queda esta oda, y algunas de mis lectoras se acordarán que en otros tiempos rimábamos como lobas, dispuestas a devorar lo que se nos pusiera por delante y si se descuida alguien, hasta el mundo... por montera.


No digo los que cumplo porque no sería buen tino, es mejor que cada quien se imagine que, tras el sombrero, estoy de buen ver...y me queda salero.



















martes, 24 de agosto de 2010

POEMAS Y PALABRAS



El día 21 de agosto de 2010 ya pasó a la historia de las palabras, junto a  voces que tenían mucho que decir.

Los Juegos Florales gustaron especialmente. Estuvieron dedicados al Centenario de Miguel Hernández. Emotivos y sentidos, entre esos poemas narrados por la maravillosa voz de Raquel, una mujer comprometida con las palabras y enamorada de la poesía del Poeta de Orihuela.

La presentadora, una  mujer que pone sentimiento desde la lírica.

Los poetas, ganadores de esta XXXII edición. 

Y yo…La mantenedora...la que lía y relía con las palabras...que para eso son...también.


http://descargas.radiotobarra.com/actualidad/xxxiijuegosflorales.mp3

viernes, 13 de agosto de 2010

JUEGOS FLORALES.




Ni en mis mejores sueños me lo hubiera imaginado.

Desde mi niñez, cuando los años de la inocencia eran inventos y juegos  y  la Luna llamaba poderosamente mi atención porque siempre me decía mi abuela que ella se había tragado a un hombre con su burro y un haz de leña, y yo decidí escribirles una carta porque quería ir a verlos de cerca, y me deshojaba mirando cada noche cuando ella, majestuosa y brillante, asomaba por el cielo, no me podía imaginar, que un día yo sería portadora de palabras de la mano de la prosa, para entregarlas…

Me descubrí un buen día escribiendo sin parar. Escribía de noche, cuanto todo dormía, excepto mi musa temprana de niña silenciosa. Hasta me escondía en la alacena con olor a pan y magdalenas. Me sentaba en una sillita de anea y, sin hacer ruido, me ponía en las rodillas la cuadriculada libreta de la escuela y sacaba punta al lápiz para comenzar con finos trazos y acabar engordando las letras que no podía parar…

Descubrí que no sabía escribir, porque no encontraba nunca el final para mi cuento que había comenzado con…-"Soy pequeña aún"... Porque me enrollaba tanto, yendo con la imaginación a todas partes, inventándome  profesiones sin parar, incluso vendiendo en la tienda imaginaria de ultramarinos que abrí, donde todos compraban pero nadie pagaba, (como una premonición de los tiempos en crisis) y todo, para tener una excusa para apuntar en la libreta el debe y el haber del negocio…Donde a cada vecina le anotaba que me debía la compra diaria…en un afán continuo de intentar, escribir, escribir y escribir…

Crecí y por mucho tiempo quedé varada en la orilla de las palabras. Y ni era capaz de leer. Hasta que el tiempo, en ese inexorable caminar, deja las cosas en su sitio y a nosotros con las cosas. Y retomé mi pasión por la lectura. Por perderme entre viajes y personajes. Dejé volar mi imaginación que se llevó el aburrimiento de muchos días y el ruido de tantos…Y volví a ser la niña silenciosa para oírme. Le puse voz a los días, recuerdos a mis años y emoción a lo que pasa a nuestro lado.

He escrito cosas para guardarlas. Relatos para este mundo de contar que convertí en mi particular Bosque Animado y, otros, para entregar a personas que se reflejaban en ellos y despiertan sentimientos dormidos…Y, ahora, dentro de unos días, seré la tercera mujer,  (frente a 29 hombres) en XXXII años  Mantenedora de los Juegos Florales, y la primera de mi pueblo, (todo un honor)...Un lugar de la Mancha de cuyo nombre yo si puedo y debo acordarme…Tobarra.

Ya tengo escrito lo que les diré a esas personas que sienten amor de letra y verso. Pero, sobre todo,  sé que les hablaré habiendo puesto el corazón en mis palabras.


viernes, 16 de julio de 2010

CARMEN: JARDIN Y VERSO

Carmen = Cárminis = Poema, música, canto, jardín y huerto.


Carmina vel caelo possunt deducere lunnam. = “La poesía puede hacer bajar del cielo a la luna”.



¿Como llamaremos a la niña?, preguntaba la madre exhausta mientras le ataban el cordón umbilical a la diminuta y morena figurita que no dejaba de llorar.

- María del Carmen, no se puede llamar de otra manera. Decía la abuela mientras al minuto de vida fuera del vientre ya le depositaban en sus manos tres escasos kilos de lloroso cuerpecito envuelto en paños blancos rematados de picunela.

-Vale, mama. Me gusta el nombre y así cumplimos con sus dos tías, hermanas por parte del padre y de la madre.

-¿Que dirá su padre.?  Balbucía la abuela mientras el último día de agosto despuntaba caluroso pese a no haber salido aún el primer rayo de sol porque era la madrugada quién saludaba entre la cuna.

-No dirá nada. Estoy segura.


Cómo pasa el tiempo. Pero a diferencia de los años, el nombre no se encanece. Ni pierde tersura. Tampoco dejan de brillar los ojos ni la risa saluda desdentada. Él luce inalterable, eterno…Sobreviviendo al cuerpo al que identificó para llamarlo.

Decía el poeta “Pienso que mi nombre es mi ser y que no soy sino mi nombre”…

Y yo, pese a que dicen que mi nombre significa poema y canto, no nací poeta, pero llevo un poeta dentro que canta versos a escondidas. Que escribe con el alma que no entiende de reglas de escritura, sino de palabras dictadas por el alma.

Por eso, aquí estoy, contando lo que el alma escribe en mi nombre.

Carmen = Poema y Canto. Jardín y Huerto.







martes, 6 de julio de 2010

UN MAR DE DISTANCIA.




La he vuelto a encontrar.
¿Qué? La eternidad.
En el mar huido
al tiempo que el sol

ARTHUR RIMBAU., la eternidad.

Si pudiera hacerme a la mar, arriaría en mi barca el lienzo que pinté una madrugada con el color de los anhelos. Dejaría que el viento me llevara donde el agua se tiñe de arena, para que la isla de tu cuerpo cubra mi desnudez de aire y sal. Te buscaría entre las rocas donde escondes tu amor de caracolas.

Allí, bajo el azul teñido de besos,  me llenaría de ti sin el lastre eterno del tiempo.

Poco a poco, dejaría mis huellas en los pliegues de tu piel, y mis dedos se harían algas enroscadas en tu pelo, para acabar  buceando a pulmón abierto en la profundidad de tu espesura.

Pero…no puedo salir y navegar por el agua de tu vientre. Solo puedo izar la vela tejida de esperanza, mientras espero a la noche para deslizarme por las sombras y sumergirme en los recuerdos de tu voz, de tus ojos de mirar sereno,  cuando la oscuridad me cubre con el sopor estragado de la espera y  le cuento a la almohada mis secretos, y me vuelvo la brisa de los sueños para encontrarte entre ellos, y embriagarme del olor salino del deseo.


viernes, 18 de junio de 2010

EL BÚHO REAL.


Del reino animal, prefiero a los de pelo que a los de pluma, y no quiero saber nada de aquellos de cuyo nombre no quiero acordarme por eso de una declarada Herpetofobia, Ofidiofobia, y todas las fobias que provengan de arrastrarse, quien quiera que fuere que utilizara esa forma de movilizarse…Pues no hay nada como caminar erguido, con la cabeza alta sin altivez, con los ojos elevados y la mirada al frente. Y la sangre, aunque a veces es mejor que se enfríe, caliente, como el amor.

Pero hoy, me he encontrado con la pluma, incluso me ha sacudido el recuerdo la imagen de aquellas de ganso, oca, cuervo…o similar, como las que antaño ayudaban a dibujar palabras, mojadas en tinta, mientras arañaban dulcemente las ideas y la historia que se afanaba para ser desde el alba hasta otro nuevo amanecer, y rotaban cada día inexorables para llegar hasta donde como hoy, yo me afano, como creo que todos, en escribir de distinta forma, pero quizá desde el mismo modo de sentir lo que se escribe.

…Y, ¡ahora que caigo¡ me asalta otra duda cuaxi existencial, como la del huevo o la gallina…Porque no sé, a fe mía, que es antes: la pluma para escribir o el karma con el que escribo?...

Bueno, sigo con la pluma…

No me gusta mucho tocar plumas…ya he dicho que prefiero el pelo…Una tiene sus gustos y no es lo mismo tocar pelo, que pluma…y sí, me repito y extravío, pero me abro las carnes de sinceridad y me confieso; donde esté un pelo suave, liso, enredado, ralo, poco o mucho, será lo mismo que tocar algo suave con los dedos y acariciar con calma desde las manos. Mi gata se lleva buenas dosis de caricias a su pelo de tres colores...Pero las plumas no me ponen, la verdad, aunque reconozco que me encanta encontrármelas por las calles, en el campo, las que en mi bosque se enredan entre la tierra y la piedra. Las que sueltan las palomas cuando revolotean por mi espacio que hacen suyo porque el cielo no tiene dueño. Y porque yo, siempre las recibo como una “señal”…La señal de que se le han caído a algún ave… o a un ángel de alas y plumas.

No obstante toda esta disertación de pelo y plumas, sigo observando como los días me acechan como a todos, con sus luces y sombras, sus horas que piden sitio para emplearse en los momentos que nos regalan, o los que robamos al propio tiempo para al final de la jornada, no saber siquiera, en ocasiones, por donde hemos comenzado mientras rendidos nos escondemos junto a las sombras de nuestro dormitorio esperando cobijo entre las brumas de los sueños.

Sé, que me pierdo…que divago a veces uniendo historias, pero es mi forma de contar las cosas como me son, ese es el fin que traigo hoy, y mañana, otra historia se hará mía y la dejaré por este o cualquier otro rincón para guardarla. Independientemente de las vueltas que dé para encontrarla.

Ayer, lo que menos esperaba yo, era que tocaría plumas y nada menos que de todo un ¿Búho Real?

La Niña Buena, que es como yo llamo a una niña buena que trabaja a mi lado y que me llamaba imperiosa a que fuera a ver “la preciosidad más “real” recién nacida que tenía en su despacho”…Conociéndola, por ser ella como es, rescatadora de cuanto animal se encuentre en el camino o le depositen para que lo recupere para la vida, dudé, porque me imaginaba que podría ser cualquier bicho, incluso los de cuyo nombre no quiero acordarme ni por supuesto, nombrar…Recelosa miré donde me indicaba y allí, en una caja de cartón agujereada estaba él…pequeño, serio, como enfadado por encontrarse en un mundo de papel y normas, arrancado de su hábitat natural pese a la buena acción de la humana que lo encontró y, porque después de ser depositado cuidadosamente en el nido de donde cayó, y al que sus padres, quizá pensando que en el desplome, él, no habría podido sobrevivir, o quizá porque algún ave carroñera lo habría utilizado como pasto de su primigenia necesidad…ya no volvieron.

-Es un Búho Real-, me dijo toda orgullosa la niña buena…Yo, que entiendo menos de aves que de mecánica (y ya es decir)…me presté a que me fotografiara con el retoño rescatado y para que, de ser así, ambas pasáramos a la historia escrita, ya sin pluma de ave mojada en tinta, como las cuidadoras de cuerpos y quizá algún alma, que tuvimos el honor de posar con tan insigne y plumeada criatura protegida y también conocida como Bubo bubo…

-Y ha girado la cabeza por completo-…decía mientras hurgaba en el bolso sacando la cámara digital para inmortalizar el momento en que yo acunaba entre dedos y plumas la cría de Búho Real.

-Nena, ¿estás segura que es un Búho Real?…le preguntaba yo, mientras ella disparaba clics al enfadado y regio Búho, y a mi…

-Que siiii, esta tarde lo voy a entregar en el Centro de Recuperación de Fauna Salvaje de Albacete, y allí me lo confirmarán…

-Ah¡, bueno, pero mira que si es una Lechuza…decía yo mientras posaba con el Búho Real.

-Que noooo, que no es una Lechuza, que eso se nota…decía ella

-Ah¡, eso ya me deja más tranquila, aunque no confiada…decía yo.

Yo no me quedé conforme, y anoche, mientras la hora que tengo convenida pero sin método, para acurrucarme junto a Morfeo llegaba, consulté a mi profesor Google, y éste, solícito y callado, me mostraba los ojos anaranjados de los polluelos de Búho y yo, por más que miraba las fotos del rescatado entre mis manos, no le veía más ojos que de Lechuza enfadada…

Hoy, la disquisición seguía entre ambas y, claro, una que tiene la suerte de tener amigos en casi todas partes, y para salir de dudas, le he puesto un email a un buen amigo que, para más certeza, el profesor Google lo presenta como “uno de los mejores fotógrafos de la Naturaleza del mundo”…y es de mi pueblo. Vive cercano, compartimos lenguaje de la tierra, estudiando qué quieren decir las palabras que sólo nuestras gentes conocen y nosotros le damos afán para que no se pierdan. Que convivimos muchas jornadas entre edades distintas y pensamientos diferentes. Por tanto, quién mejor para enviarle la foto del Búho o Lechuza. 
Yo le preguntaba en los términos de la situación “real” en que nos encontramos y era si, el de la foto, podría ser un regio o un proletario, porque del estatus que él tuviera, así deberíamos actuar para contar su historia y que yo pensara si podría alguna vez, pasar a la Historia entre las páginas de algún libro de Ciencias Naturales, o, a las malas, poder vender mi foto con el polluelo a alguna revista del corazón preservador de búhos reales, y hacerme famosa como una conocida patética del país y tatuarme un búho, en vez de un toro, en cualquiera de mis nalgas.

Mi amigo me contestaba a vuela tecla, con lo siguiente: “Querida Carmencica: Siento desilusionarte, pero es un proletario. Es un pollo de un simple mochuelo. Aunque ahora se le llama mochuelo europeo, y dado de como está Europa eso no sé si es bueno o es malo…

Mientras más tarde me dirigía a mi casa pensando en que esto me daría para un relato para mi Bosque Animado, y que incluso podría dejarlo en el foro de Locus… Me encuentro con la niña buena que, junto con su madre, la biológica, que yo soy, según me dice, la profesional…Y por cierto, que reconozco que me ha salido aplicada la chiquilla. Llegó párvula y se me irá docta... y ello también será porque yo me explico bien, vaya.

-Nena, que dice Antonio que de Búho Real, nada, que es un simple polluelo de mochuelo. Ahora, eso sí europeo…pero que no sabe si a estas alturas eso será bueno o malo…

-Si es un Búho, decían al unísono la madre biológica y la niña buena…Aún no me lo han confirmado del Centro de Recuperación de Albacete,…pero ayer un forestal me decía que creía que era…

-Bueno, pues yo creo lo que dice quién más entiende de búhos, lechuzas, mochuelos y la biblia en verso de los animales…y no es…

Medía hora después, un sms de la niña buena me decía que sí, que era un polluelo de mochuelo…

El caso es que, Búho, Lechuza o Mochuelo, está recuperándose y cuidado. Y todo gracias, una vez más, a la niña buena que los rescata de la muerte para una vida quién sabe para qué, y cuánto tiempo le durará, pero la lección que queda es que lo que menos importa es ser rey o vasallo, porque la muerte nos llega por igual a todos pero mientras tanto lo importante es tener la oportunidad de vivir.

Y, para ello, no importa si se tiene pelo o pluma.





martes, 25 de mayo de 2010

UN TRAJE DE ESPINAS



 Me resistía a dejar en el bosque estas fotografías. Es de esas capturas testimoniales que nunca deberían haberse realizado. Ayer tuve grabada en la memoria y en el corazón, con la piel erizada por la pena, la foto de Fátima. Así han bautizado a la perra.
La Niña Buena, que sé que quiere que lo cuente, pero sin ser nombre que la identifique, es la protectora de esta “elegida”. Una más entre tantas como ya lleva atendidas y recuperadas a la vida la salvadora de cuerpos perrunos y gatunos. Y quién sabe si también de almas…Dicen que los animales no la tienen, pero yo no me lo creo. ¿quién puede asegurar que los perros, los gatos, tanto animal irracional, pero más racionales que algunos humanos, no tienen ese Alma que los identifique, con la que reparten bondad a tanto humano muchas veces  demasiado deshumanizado?

Hay mucha gente que no entiende este gesto de auténtica bondad.
Pero por suerte están las personas que eligen la profesión para sanarles o se dedican en cuerpo y alma a lo que el corazón les dicta que es cuidar y proteger a los animales, y por eso también a veces son “víctimas” de incomprensiones y alguna “broma” por parte de quienes piensan que sólo los humanos, y no todos, se merecen que se les alimente y cuide las heridas. Porque para ellos los animales, son eso, animales, por lo que,  los que nos alimentan y los que tan sólo tienen la misión de acompañar, no se merecen tantos cuidados ni dedicación.

Ayer, la Niña Buena, me cogía de la mano y me llevaba ante su ordenador para que viera las fotos de una perra atravesada por las espinas de la (Cylindropuntia tunicata =  Opuntia tunicata) a la que, a la llamada de una voz responsable, acudió en su auxilio y movió Roma con Santiago, para extraerle las cientos de espinas que, como dardos envenenados, la abrasaban y rasgaban por dentro.
La Opuntia Tunicata, sin ser originaria de este país, ha radicado su residencia en este pueblo donde, como un inmigrante más, ha debido encontrar el calor  que precisa para quedarse entre nosotros. Eso no sería de detestar, si, como cualquier originario de otro lugar, fuera con todos, casa y vida, convivencia y pueblo. Pero esta residente no entiende de hospitalidad, quizá porque ella, que no vino buscando nada, ha sido traída y abandonada a nuestra suerte, a saber por quién, y se revela contra todo aquel que llega a pisar el suelo que la sustenta. A traspasar sus dominios.
Leo en un blog llamado plantasinvasoras.blogspot.com/ que esta Opuntia tunicata “es la especie mas peligrosa y dañina sin duda. Proviene de Arizona (Mexico), y sus espinas se clavan como alfileres en cualquier superficie, incluso en la suela de una bota, ya que están terminadas en forma de anzuelo, con lo cual, una vez clavadas en la piel es muy difícil extraerlas. Pero no es este su peor peligro: se expande como la pólvora por cualquier pequeño fragmento, incluidas sus espinas, ya que usan a los animales y las personas para su propagación al adherirse a su piel o ropa. También se propaga por semillas. En las zonas donde crece forma un gran manto que además de esquilmar el suelo, hace imposible caminar por el, ya que este cactus supera el metro de altura. Rebrota de raíz incluso después de un incendio. Debe ser eliminada, siempre bien protegidos, muy cuidadosamente de raíz y sin que se caiga ningún fragmento, además de realizarse controles periódicos durante los 5 años siguientes para eliminar las nuevas plantas que crezcan de los posibles fragmentos que caiga... y que..." 


los indios nortemericanos las utilizaban en su lucha contra los "rostros pálidos". Los emboscaban en gargantas estrechas y con largos palos lanzaban trozos de esta Opuntia contra las columnas de la caballeria"...



Fátima, la perra dulce y agradecida, se recupera tanto gracias al trabajo de la Veterinaria que la curó, como a la Niña Buena que me preguntaba ayer, si creo que la perra tiene un Ángel Protector, porque mientras que el animal correteaba libre por el espacio libre, tuvo la fatalidad de, sin saber donde su juventud la llevaba,  traspasar el umbral del mal para acabar vistiendo de espinas su cuerpo, y que era el día de la Virgen de Fátima, y que, si eso significará algo, o no?

Aún no quiero volver a abrir las fotos que me envió anoche, pero las quiero dejar aquí. Sé que pasaré mucho por ellas entre los árboles del bosque y que la piel se me erizará por la pena, pero nunca será tanta como el dolor que Fátima sintió cuando fue traspasada por esas espinas de Opuntia Tunicata. Yo, ayer exclamaba que desde que a Jesús de Nazaret nos lo han representado con una corona de espinas, en cuadros y películas, no había visto nada en nadie que asemejara ese “adorno” lacerante.

Quiero decirte, Niña Buena, que el Ángel Protector de la perra Fátima, eres tú. Porque el tuyo te ha dejado la herencia del amor y la solidaridad por el más débil como en este caso ha sido esa perra que ahora te mira con ojos de agradecimiento…Y que sí, que sí significa algo…Pues, yo niña, creo que nada es por casualidad.

Fátima está ahora cuidada y feliz en el hogar con la familia que la tiene entre algodones, gracias al Ángel Protector con cara y actos de niña buena.


jueves, 20 de mayo de 2010

EL CAMINO.

Encuentro de Alícia y el Gato.



¿Quisiera usted decirme qué camino debo tomar para irme de aquí?

- Eso depende, en mucho, del lugar a donde quiera ir -respondió el Gato.

- No me preocupa mayormente el lugar... -dijo Alicia.

- En tal caso, poco importa el camino -declaró el Gato.

- ...con tal de llegar a alguna parte -añadió Alicia, a modo de explicación.

- Oh! -dijo el Gato: puede usted estar segura de llegar, con tal de que camine por un tiempo bastante largo...


Lewis Carroll. Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas

...Y te llamabas huella y pasos...

Caminabas por el tiempo que se colaba por las rendijas de tus zapatos rotos.¿Pero, donde ibas?...¿Que cargabas en la mochila que te doblegaba por el peso?. Quizá sólo los recuerdos, la vida que habías guardado  muchas veces entre renglones torcidos.


¿Cuantos nombres tuviste antes de llegar  aquí?... Sé que también  te llamabas nostalgia, y a veces miedo y duda.


Te encontré sentada en el camino tapizado de verde como dicen que es el color de la esperanza. Yo, no sabía si decirte algo. Cuando llegué a tu altura, miré a tus ojos color del cielo y vi que en tu pecho habías prendido una amapola y en tu pelo una mariposa se mezclaba con las hebras doradas de las espigas, hechas cabello. 

Sonreíste sin que tu boca dibujara alegría, pero yo sentí que habías encontrado por fin la paz para tu dolorida existencia. Tendí mi mano hacia la tuya, y te izaste de la piedra donde se hizo reposo tu arrastrado cansancio.


Comenzamos a caminar. Sin palabras ni preguntas, sólo con la seguridad de avanzar sin volver la vista hacia atrás, donde quedaron tus nombres.













jueves, 13 de mayo de 2010

CAMISA BLANCA


No es  extraño que yo me levante cada día canturreando, con una sonrisa matutina y la mirada anque atenuada por la bruma del sueño hecho noticia…Contenta... Ea, tengo esa suerte. Otros coleccionan llaveros… La radio, “En días como hoy”, pone la nota musical para izar persianas y, casi siempre, me facilita la tela para cortar un traje. Pero no un traje cualquiera, sino el patrón para hilvanar con el que cubrir la desnudez de la mañana.
Las zapatillas con dibujos gatunos envuelven las pisadas mientras la gata, como si me mirara desde un dibujo, me da los buenos días que le devuelvo con felina sinceridad…Pero, que sean buenos o no, no depende del deseo de la gata, ni del mío propio,  aunque buena intención siempre le pongamos al comienzo de la jornada, pero éstos dependerán mucho  de que aparezca algún cantamañanas y la fastidie… (Veréis que sigo con eso de “cantarle a la mañana”…)
Y, mira por dónde, que nada más descender de la onírica nube, -y ha debido ser cosa del consciente subconsciente-, que he comenzado a canturrear aquella canción que se cantaba cuando queríamos cantarle a la España de la Esperanza…
España camisa blanca de mi esperanza
reseca historia que nos abraza
por acercarse sólo a mirarla.
Paloma buscando cielos más estrellados
donde entendernos sin destrozarnos
donde sentarnos y conversar.

España camisa blanca de mi esperanza
la negra pena nos amenaza
la pena deja plomo en las alas.
Quisiera poner el hombro y pongo palabras
que casi siempre acaban en nada
cuando se enfrentan al ancho mar.

España camisa blanca de mi esperanza
a veces madre y siempre madrastra;
navaja, barro, clavel, espada.
Nos haces siempre a tu imagen y semejanza
lo bueno y malo que hay en tu estampa
de peregrina a ningún lugar.

España camisa blanca de mi esperanza
de fuera a adentro, dulce o amarga
de olor a incienso, de cal y caña.
Quién puso el desasosiego en nuestras entrañas
nos hizo libres pero sin alas
nos dejó el hambre y se llevó el pan.



España camisa blanca de mi esperanza
aquí me tienes nadie 
me manda quererte tanto me cuesta nada.
Nos haces siempre a tu imagen y semejanza
lo bueno y malo que hay en tu estampa.
No sabía si suprimir el final, donde dice… “aquí me tienes nadie me manda, quererte tanto me cuesta nada.”…Porque ante esto sí que  me rasgo la camisa blanca para tirarla…como los gitanos en el Sacromonte. Pero de rabia, claro, que la cosa no está para marcarse unos tarantos.
No sé qué tanto por ciento me toca perder de lo que dejaré de ganar. Ni sé si hay que agradecer que para el año próximo me congelen lo que me facilita comprar pescado. Congelado, eso sí. Que con lo del Anisakis hay que tener cuidado. Parece que todo lo que sea comer congelado, nos aísla de infectarnos de unos bichos malos para las entrañas. Pero claro, que lo que no mata, nos hace más fuertes, también parece ser una realidad. Por tanto quizá, digo yo, para que no me líen los que no dicen las cosas claras, hasta que te sorprenden vendiéndonos rebajas a destiempo y congelación salvadora, que a lo mejor lo que están haciendo los que toman decisiones “salomónicas” es que todo se debe a la IGUALDAD, que para eso tenemos un Ministerio y todo que la defiende…Sí, va a ser eso. LA IGUALDAD…¡Pero,... ahora que caigo en la claridad de la incertidumbre¡…¿Igualdad de qué...para quién...?...Si alguien sabe de lo que hablo, por favor que me lo aclare, pues todo esto me lía y no puedo salir así a la calle, ir a trabajar. Con estas dudas que me corroen el entendimiento y no me dejan lucir el sombrero ¿Qué es eso del Ministerio de Igualdad y para qué sirve…en esta “España Camisa Blanca de la Esperanza”…?
Ahora que me miro detenidamente en el espejo que me refleja, me doy cuenta de que esta mañana cuando me vestí, lo hice con una camisa blanca, y encima un traje negro. De fondo de armario… Y, sinceramente, no creo que sea por casualidad…
Mientras, Doña Leti calzando manolos...


Nota: A quienes la presente vieren, pero no entendieren, decir que esto viene a cuento por el anuncio del Gobierno de la Nación...País, que diría Forges...en previsión paliativa de la crisis y no de asma...sobre la bajada de sueldos de hasta un 5% y congelación salarial para el próx. año de los funcionarios, y otros "ricos" y variados recortes a los que no entraré porque bastante tengo con cabrearme con lo mío...





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