miércoles, 23 de febrero de 2011

AQUEL 23 DE FEBRERO.



Los entrecortados sollozos me hicieron abandonar el humeante tazón de leche con galletas.

La abuela siempre decía que ya no le quedaban lágrimas; que había llorado tanto, que se le habían secado los ojos. Pero no era verdad.

La encontré con la cabeza entre sus manos, y se balanceaba repitiendo “otra vez, no”.

Creí, que de nuevo, el luto perpetuo de sus ropas tendría nombre de sangre de su sangre, y la abracé.

-¡Abuela¡ ¿qué te pasa?...

-¡Madre mía, otra vez, no¡- Repetía como letanía entre el temblor de su voz.

-No lo oyes?, la radio dice que los tanques están en la calle, y las ametralladoras, preparadas-. ¡Puede ser otra guerra¡... Y hambre…y sufrimiento…y…
La piel, tersa, pero curtida por los años, se mojaba de salinos recuerdos, y el miedo se aferraba a ella como el anudado mandil a su cintura.

Puse atención. El panorama era desolador. Yo, hasta entonces, creía que esas cosas sólo pasaban en las películas, porque la realidad que yo había vivido, era el símbolo de la Paz entre flores adornando las ideas; disfrutando de una vida que se iba forjando como debe:
LIBRE.

Era 23 de febrero de 1981, y la abuela retrocedía en el tiempo, arrastrada por la vorágine de las noticias.

Aquel día, todo se ralentizó. Las calles perdieron la melodía de los pasos firmes por la ausencia de las pisadas. Las puertas volvieron a cerrarse, y las ventanas se oscurecieron. Y yo, sólo la abrazaba a ella.
 
Hoy, todo aquello es noticia reincidente. No está todo como queremos, pero, al menos, sí queremos que todo sea como esperamos; y que un día, no muy lejano, la Paz y la Justicia, se escriban para siempre, desde la conciencia clara de que nadie debe ser soberano para robarla de nuestras vidas.

Nacemos desnudos, decía mi abuela. Pero tenemos que crecer vistiéndonos con la ropa que nos tape de la desnudez más vergonzosa; cuando alguien nos quiera despojar del mejor vestido con el que nos cubrimos: LA LIBERTAD.

6 comentarios:

Marmopi dijo...

Menos mal que finalmente la cosa ha quedado sólo para el recuerdo...
Pero totalmente normal la reacción de tu abuela en aquellos momentos. Fue terrible para todos.
Las cosas, por suerte, nos han cambiado mucho.

Un beso grandote, guapísima!

Viejo Zorro dijo...

Me has trído a la memoria un día en Suiza. Una noticia que llegaba como algo que se esperaba. Allí se decía con mucha claridad que se trataba de un plan medido y estudiado para garantizar la corona y que todos estaban enterados de todo, me Tejero y sus hombre, que sabían menos que él.
Un plan cuyo resultado final -se decía- fuera el que fuera, reforzaría la corona ¿No se reforzó?
Es una pregunta que se me ocurre al cabo de los años
Gracias por tus apuntes de historis Laritus

Anónimo dijo...

Hola,buenas tardes señorita. Escribes bonito hasta lo mas feo y triste, de todo sacas ese lado dulce,tierno y bello de los hechos ,o las cosas como siempre ´Chapo´ besossss mil. y sigue con ese ingenio natural.ERES TU BONICA.
Tere Puertas.

Lara dijo...

Sí, Marmopi, muchas personas revivieron con miedo y dolor aquellos años y circunstancias que trajo la guerra.
Menos mal que, como dices, todo quedó en una intentona, o un simple simulacro de lo que podía pasar.

Gracias por pasear por el bosque.
Besicos.

Lara dijo...

Viejo Zorro, lo que dices, esta misma mañana lo he oído por la radio, y ya se ha comentado en más de una ocasión. Que todo pudo ser un simulacro para que, el Rey, que presuntamente, ni sabe ni entiende, pudiera afianzarse en España con la Monarquía que quedaba tan atrás en la Historia.
Si es cierto, lo consiguieron, está claro y que pudieron utilizar a quién, sin darse cuenta del juego, estaba ansioso por instaurar un régimen que, a todas luces, sólo una parte querría. Creo que, de haber querido los militares dar el golpe, lo hubieran dado, y habría hecho falta algo más que un texto que, presuntamente, le escribieron al Rey, para que lo televisara.

En fin, como es tantas cosas, sólo se sabrá de la media, la mitad.

Gracias por pasarte por aquí y, como siempre dejar tus opiniones para la reflexión.

Besicos.

Lola dijo...

NOCHE OSCURA, AQUELLA: MIS PADRES, MI HERMANO Y YO AL REDEDOR DE LA MESA CAMILLA Y DEL PROTAGONISTA, EL TRANSISTOR.
COMENTARIOS, LOS JUSTOS, PERO LAS MIRADAS, ELOCUENTES... Y EL MIEDO, PALPABLE...
¿OTRA VEZ AMORDAZADOS? ¿OTRA GUERRA? ¿OTRA POSGUERRA?...
NOCHE NEGRA, MUY NEGRA.

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