lunes, 29 de marzo de 2010

LO SAGRADO Y LO PROFANO



En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no puedo olvidarme, hace muchos años  ya que los mañosos del lugar habían ideado cómo  introducir elementos de percusión en el modo de sentir la Pasión. Me refiero a la Pasión propiamente dicha como se conoce a la Muerte de Jesús de Nazaret. Que, la otra, la pasión del apasionamiento amoroso también se da, y mucho, en estos días tan apasionados,  además del tambor…


En este pueblo de mis ancestros, al igual que en esos lugares donde la Semana Grande se vive entre procesiones y silencios, “madrugás” con hogueras y devoción…, incluidas las dolientes manolas con mantilla y tacones de aguja, y  el porte de los  soldados romanos, tenemos algo especial para disfrute y suelta de adrenalina nuestra, el redoble de tambores que, durante 104 horas sin interrupción,  suenan en perfecta simbiosis junto a lo sagrado, donde siempre he sido espectadora en esa forma de sentir la Semana Santa, pero en la profana he participado y, en ello sigo,…y seguiré…espero, disfrutando del ruido atronador que, sin embargo, no molesta más allá de lo molesto que pueda resultar, si no llevas un tambor a cuestas. Del olor a tomillo y romero del Calvario. Las túnicas moradas que he vestido y los tambores que, aquí están, queriendo salir a respirar de  nuevo. Los “panecicos” dulces, como postre especial, que son mi debilidad. Y, de la casa de mi abuela llena de gente y sembrada de colchones, para acoger el sueño de tantos…

El comienzo del Miércoles Santo  y el Prendimiento en el Gólgota improvisado.

Las noches de Jueves Santo, con su larga Procesión llamada  de la Amargura, con mi  cuadrilla sentada en las aceras, viéndola pasar para continuar con el tambor hasta las tantas y, muchas de ellas sin dormir en toda la noche para, al día siguiente, ser de los primeros en estar en la calle arrastrando el alpargate.

El Viernes Santo, al que jamás he faltado en el Calvario a recibir la Bendición del Nazareno, que es, y espero que siga siendo toda mi vida, encuentro obligado con mi gente, y, donde la mano elevada nos sorprende con alguna lágrima por el recuerdo de los que ya no están, de los que ya no pueden acceder al entorno de piedra horadado de cruces y tomillo, y, donde siempre, por poco practicante que se sea  de la religión que allí se muestra, aparece un atisbo de fe y esperanza esperando que, pidiendo sin decir nada, que todo lo malo cambie a mejor,  el enfermo sane, el niño crezca feliz, los padres nos duren mucho. Que…

A los cuatro puntos cardinales  la imagen de un hombre sin piel ni huesos se presenta como queremos que sea. Como nos han dicho que fue. Y se hace carne cuando los ojos humedecidos por los recuerdos se  agolpan ante un brazo articulado que se percibe humano.

El silencio sepulcral de esos momentos, conseguido a toque de corneta ha acallado al tercer intento el estruendo de tambores que, en manos aferradas a palillos, descargan sentimientos allí concentrados, rabias contenidas y miedos escondidos en sonrisas.
Corazones que se rompen por la emoción, y la imagen de quien carga la cruz equivocada, porque es su cruz, y la nuestra, al reflejar el destino que hemos elegido rememorando lo que no debería recordarse, nos gana un poco más pese a la duda.
El momento cuasi mágico que ha desterrado el ensordecedor ruido,  nos sumerge en nuestros propios murmullos interiores que dictan al corazón propósitos de enmienda, y sólo es roto por el Mektub (estaba escrito) que suena en la ladera del Monte.

En el último punto cardinal al que ha sido impartida la Bendición por el Nazareno, de nuevo irrumpe, como melodía desencadenada, la que manos consiguen de tambores que, cogidos por cincho a nuestro cuerpo, y, repiqueteando lo que sabemos aunque no sepamos qué tocamos, percibimos que la música es tambor, y desde ella reverenciamos al misterio, o a un no sé qué, que envuelve a lo que allí  se vive.

Aún nos quedan muchos sonidos que sacarle al tambor.

Cuando por la noche el Santo Entierro suba de nuevo al Monte Calvario y el sudario vista el recuerdo, seguiremos rasgando la piel ante el peso del luto y el llanto. Pero, el tambor, testigo obligado en lo sagrado, no interfiere siendo profano, y solo lleva su ruido fuera de los tronos de horquillas ensordecidas y tambor procesional de ruido quedo, porque allí, ante la noche, Jesús yace entre losas imaginadas.

Las antorchas del Calvario iluminan el camino hacia el Sepulcro. Los tambores desde su  ajado grito  reflejan el silencio del llanto ante la muerte.

Sábado Santo. Que día tan largo para el tambor. Absoluto protagonista. De casa a la calle y del bar a los “garutos”,  cuarteles generales de las peñas y, por las que los más jóvenes, no ven su cama limpia y mullida en varios días, para detrimento del tambor de antaño que no dormía en el jergón sino que era paseante incansable en la madrugada.

Domingo de Resurrección. Cuando se despierta la “resaca” del sábado, el murmullo de mis oídos me recuerda que, mucho ruido llevan ya recibiendo, y aunque es muy temprano, el encuentro entre el Resucitado y la Magdalena no me permite seguir en la cama. Ya habrá tiempo de dormir cuando esto pase. Me digo siempre.

Ya, en el Calvario de nuevo, el otro encuentro del Resucitado con su Madre acaba con una Semana de Pasión, doblemente apasionada. Pero aún queda tambor por delante…Hasta las 00 horas no se cumplen las 104 horas y es  cita obligada en la mano que  lo acuna. Su monumento.

Las 00 horas. Palillos acariciando cada vez más suave la piel. Toque de silencio. Los tambores callados. Ya sólo es recuerdo la crucifixión y los abrazos se despiden rozando el corazón.

Hasta el año que viene. Ese es el deseo que dejamos en  manos de Dios.

viernes, 26 de marzo de 2010

...Y YO, CON ESTOS PELOS.


Llega la semana santa. Las calles están bajo el bullicio de la preparación de estos días donde, en mi entorno, se mezcla lo sagrado y lo profano. Pero aún no toca el recogimiento o el descanso que una Semana de Pasión va a ofrecernos. Que, por otro lado, y como su nombre indica, bien podríamos dedicarnos todos, sin excepción, a la pasión...Porque la otra, la de estos preparativos, a mi entender, no debería conmemorarse...al menos, como yo la observo vivirse desde mi bosque. Pero eso lo dejo para otra reflexión...Ahora toca un poco de guasa con las personas que inundan estos días, más de lo ordinario, los salones de belleza y peluquería...¡Pero, digo yo: ¿y para qué estarán tan afanadas en los tintes y cortes, si se supone que se van a poner el capuz...?

La de consultas llenas que habrá en psicología diciendo: Mire, doctor, yo tenía una cabeza bien amueblada, pero quise arreglarla un poco más y entré donde un letrero decía: cortado, marcado, secado y ahuecado, 6 € y luego, tuve que poner la nómina en caución. Me frieron el pelo, las mechas parecían chicle, el cuero cabelludo me tocaba las palmas... el traje negro que estrené para la boda de mi primo, brillaba como cumbre nevada por la caspa, y estoy sin salir a la calle con la cabeza alta un mes. Me he gastado una pasta en gafas a lo folklórica, -bien grandes para pasar desapercibida-, otro día me salté la uña del dedo gordo al salir pitando para que mi ex novio no me viera y se alegrara de como me iban las cosas...en fin, que un día aciago lo tiene cualquiera...¡¡¡y yo con estos pelos¡¡¡

Los hay que no tienen un pelo de tonto, si, pero si el tonto es el peluquero la cosa ya pone los pelos de punta...o como escarpias.

Yo lo tengo crudo en la peluquería. Como tengo el pelo rizado, mucho cuidadín con dejar los rizos en manos de cualquiera. Las veces que he intentado alisarlo, me ha dado tortícolis después de salir de la peluquería...¡¡¡ayyy¡¡, señor de los peines¡¡¡ Las peluqueras no ven pendientes, ni tienen cuidado para no vapulearte el cuello y volverte le cabeza del revés como la niña del exorcista...Tampoco son comedidos en eso de pasar el cepillo, más bien nos pasan el rastrillo, como si quisieran sembrar algo entre mechón y mechón. Luego, te acercan tanto el secador a la raíz para dejar bien liso el rizo que se sufren quemaduras del cuero cabelludo que te están picando hasta el próximo chamusqueo.

¿Te pongo laca?...-¡No, por dios, está bien así, que tengo los ojos muy sensibles y luego se me quedan "escocios" y puedo salir dando trompicones¡¡.


-Necesitas un retoque en el tinte,...¡¡calla, calla¡¡, no quiero salir a la calle con una diadema de oreja a oreja de color de la avellana, o rojo frambuesa... mejor me compro uno en la tienda de la esquina y me doy suavemente con el pincel, luego con un algodoncito retiro alguna marca grabada en mi piel, pero seguro que nadie, nadie, nota que ya peino canas...


Por otro lado, cortar algo el pelo, sí, pero ¿una poda?. ¿Acaso tengo que llevar un metro para que los centímetros sean lo que son...¿rellenarán cojines los peluqueros con nuestro pelo que menuda afición a dejarnos como sin los piojos hubieran anidado en nuestras sufridas cabecitas?...¿Darán comisión los de la venta de tijeras?...¡pero oiga, que entiende Vd. por cortarme las puntas…¡¡que eso es lo único que me ha dejado,... ¡¡jjjoooeeerrrr¿ y ahora qué, eh?...Mire, dígame la cuenta que no quiero dar un espectáculo, salir sin pagarle y pedirle daños y perjuicios….Yo traía pelo y me voy tirándome de los pocos que me quedan.







jueves, 25 de marzo de 2010

FIN DE LA JORNADA.




Voy a deslizar la silla giratoria hacia el fondo de la mesa y a apagar las luces que reflejan el cansancio de las letras que contratan y tejen alientos de un trabajo nuevo. Se acumulan tantos expedientes expectantes que, por un momento, debo levantar la vista de las peticiones imperiosas y deslizar los ojos hacia la ventana que atisba el silencio de la tarde, mientras el hambre se recoge entre la loza y el humo de los pucheros dentro de los hogares donde bullen las familias o la soledad aferrada a la cuchara.

Pero yo, hoy, tengo un encuentro. Una cita con los libros y la escritura de mujeres que me han pedido la voz para que lea su prosa cargada de deseos.

Le he dicho al que más manda en todo esto que me voy antes de la hora. El dice que tampoco se queda.

Mañana será otro día. Y aquí estaré de nuevo para saludaros desde el olor que desprende la primavera con brotes de esperanza.

miércoles, 24 de marzo de 2010

UN DÍA EN EL HOSPITAL.





Esto es un hecho como tantos otros, verídico. Como el Bosque se presta a cuentos y leyendas. Sueños y quimeras. Realidades, risas y llantos de la risa...claro, que aquí no se admite el llanto de pena, que eso queda tres árboles más para allá, en la competencia llorona…Es por lo que, con permiso de mis amigos los doctores y enfermeras, voy a narrar y narro, lo que el año pasado aconteció un día de extracción de sangre cualquiera en un hospital de una ciudad cualquiera, pero tan verdadero como que soy yo la que lo vivió y mi tía a la que la sangre se le perdió…

Ahora lo traigo al bosque para poner una nota de humor de primavera. Y, sobre todo, para que la savia no se pierda...

Nada de lo aquí dicho es con ánimo de ofender a quienes, mayormente, nos prestan un servicio y una ayuda encomiable. Peerooo, todo tiene su ¡ay¡ y, en este caso, deberá leerse como la anécdota de un día en que la sangre no llegó al río...

LA SANGRE PERDIDA.
…””Que fuerte, que fuerte...Si no hace mucho frio ahora voy a salir dando brincos por las setas para no darles unas collejas hoy a algunos  del hospital que he llevado a un familiar esta mañana a hacerse las pruebas de anestesia, porque tiene que operarse, la pobre,  y hemos vuelto con la sangre subida a la cabeza, que la del brazo, no estaba"""... 

Habitantes del bosque, pasen y lean:
 Así relataba yo en otro lugar la "anécdota del sanguinario día"...hace ya algunas lunas.

Día 3 de noviembre, 9,35 horas: Extracción de 3 tubos de sangre roja de las venas corporales.
 
9,45.- Rayos X....
 
10,25.- Electrocardiograma....
 

Luego, tra, lara,larito, la llevo a la enferma a su casita, y yo a mi trabajito.... la,lara,larito...
  

Hoy, 6 de noviembre: 10,35 horas, vuelta a la Sanidad Pública...Prueba de Anestesia...
 


Después de un ratito esperando, sale la enfermera de pecas  con cara de haberse tragado un fonendoscopio… -¿Qué pasa, que no se ha hecho la analítica...? …Así no se puede seguir…tiene que hacer lo que le mandan.

Yo: -portavoz de mi pobre tía-...¿Cómo dice?, si el lunes se la hizo...¿Qué pasa? 

Enfermera..Pues no está la analítica., Voy al laboratorio.... 
YO: A los tres cuartos de hora, la veo asomar por entre la multitud...¿Qué, está o no?. 

Enfermera: Pues no, ni en el laboratorio ni hay nada anotado en el ordenador. 

YO:.-Miro a mi tía que se abraza a la muleta...  

Se entra a la consulta la enfermera tiesa y seca como estaca de bosque seco...Pasa otra hora y cuarto: Sale y chilla...Fulana de tal?....pase...(aquí no tengo emoticón de saltos)... 

Apuntijos del anestesista...que dice: Bueno, no aparece la analítica...tomo nota para que le vuelvan a extraer sangre...(de vena corporal)...un poco antes de la operación. Cuando la llamen. 
Yo: Es la segunda vez que le pierden una analítica: Ni que el que la extrae fuera vampiro... (me ha salido de los ovarios)...que no aparece luego el resultado...Y voy a poner una reclamación aunque no le devuelvan la sangre, pero ya está bien...  

Anestesista, bien, me parece bien, diga en Atención al usuario que controlen más las analíticas... 


Toc. Toc.Toc....Cuento todo esto a la Auxiliar que me recibe...Coge el teléfono y le dicen de laboratorio después de mucho explicar que la srª en cuestión no ha estado a pincharse... que igual se le pasó...(debéis poner un emoticón de estirarse los pelos, para cuando proceda...)  Y mi pobre tía se "remanga" la manga y enseña el cardenal más grande que el Vaticano tuviera...  pero esta vez en la corba del brazo...o antebrazo... y pregunta  toda "arremangá"…-mira el pinchazo, aún me dura el moratón¿donde están los tres tubos de sangre que me sacaron el lunes (roja de vena corporal)...
Qué barbaridad...”miaquedecirquenohevenioapinchalme” ...


Dice bajándose la manga remangá del jersey de canalé.


Salgo después de firmar la queja, con la sensación de que se me había subido la sangre a la cabeza, pues si me pinchan no me sale sangre y parece que a mi tía le han chupado la idem.  aunque nadie sabe como ha sido...
  

Días después mi amigo el dire del hospital, me dijo que muy bien por quejarme…y más días después, una enfermera conocedora del asunto del sacador de sangres perdidas me confiesa…””que lo que menos querían las extractoras del jugo sanguinario, era que  se pusiera la queja””, -porque el dire es muy recto y no le gustan los despistes-, decían…Pero yo me quejé, y así no me quedé quejarosa. 

Y colorín colorado, este relato verídico, ha terminado.

Moraleja: Si te cabreas porque no eres de sangre azul ten cuidado y corre a los vampiros a gorrazos...porque la sangre roja es muy escurridiza.


domingo, 21 de marzo de 2010

LA VOZ DE LOS DÍAS.


¿Por qué escribir cada día?

Las letras salen a la calle de la mano de la prosa. Silenciosas y precisas. Han abierto las ventanas de mis ojos que se unen al espacio en blanco de la noche  donde mis dedos son pisadas discretas cargadas de secretos.

¿Por qué contarle al viento los recuerdos?
¿Por qué tejer de pensamientos las miradas de ojos ajenos. 

¿Por qué?...

Hoy, solo la lluvia sobre los tejados va martilleando suavemente mis oídos. Ningún otro sonido me distrae porque no tengo que prestar más atención que a mis ideas. Esas que reclaman el sitio que merecen  para que surjan, entre los latidos de mi corazón, palabras que me desnudarán de nuevo.

A ti paseante las entrego para que, resguardado de mi presencia, les dejes entrar en los rincones de  tu  casa y les hagas un hueco entre tus sentimientos.
Es posible que vistas con ellas también tu desnudez identificándote conmigo. Quizá pondrás voz a mi boca y me oirás leerte un verso sin poeta.  Y es posible que me veas a través de los ojos de tu imaginación despierta.

Por eso escribo.









jueves, 18 de marzo de 2010

EL ARTE.


Pinturas y esculturas de Viejo Zorro. ARTE, sin duda.  
     
¿oye, que es el arte?...pregunta un gracioso a un listillo...Y éste, después de  hacer toda una disertación filosófica intentando hacer ver al otro que sabe realmente qué es el arte, el primero  le dice: No, hombre no, ….”””elarte””” es morirte de frío….

En serio. Desde hace muchos años he intentado practicar el Arte desde una u otra forma de entenderlo, de sentirlo.

Pintura al carboncillo. Oleo. Pinturas al agua…Restauración de muebles…Pintar cuadros hasta en las puertas de mi casa, y tener algunas como si fueran cuadros que se abren y llevan a otro lugar...
Hace años fui a Toledo a aprender cerámica al torno y a mano (luego no seguí con ello).
Hice Art Povera (arte pobre), pero solo como ensayo, como una forma más de descubrir que es posible creer eso que los “entendidos” dicen que en arte todo vale….

Yo descubrí que no todo en arte vale, para mí  al menos no es así.  Porque el perfeccionismo con el que yo intentaba pintar un cuadro, o revestir una escayola con pan de oro, como mera distracción, era algo para lo que otros que se dedicaban “en serio y en serie” al Arte, no tenían en ocasiones en cuenta para nada. O eso me parecía a mí.

A lo largo de mis viajes a otros países, he visitado muchos museos, y algunos más de dos veces: el Louvre,  Orsay, Vaticanos, el Prado, Thysen Bornesmiza, Rijksmuseum, Van Gogh, Rodín,  Pompidou, Orangerie…..y bastantes más que ni me acuerdo…..En algunos me he maravillado hasta decir basta, y en otros me he cogido unos rebotes del diez. Es decir: me he preguntado si no nos estarán tomando el pelo los galeristas, críticos o los propios pintores vivos o muertos que han dejado para la posteridad sus obras.

¿Quién cuestiona al crítico de arte?. ¿Es realmente arte todo lo que se nos presenta como tal? ¿Quién decide que lo es?... O, yo soy muy ignorante en la materia y solo me guío por mi lógica, desde lo que me gusta y  me entra por los ojos y convierto en entendible, o, de verdad, no entiendo una papa de ARTE  y sigo sin ver arte en algunas rayas, borrones, manchas y “engorrinamientos” del lienzo.
Lo siento, pero es como lo veo en ocasiones. Y me da igual que algún entendido me diga “artborrica”.

Decía Joan Miró,  y éste también tenía cuadros que….ya, ya… a mi entender, que “EL ARTE DEBE TORNAR A LA PUREZA DE SUS ORIGENES),  Ya que decía que “le parecía esencial tomar las pinturas de Altamira como punto de partida, puesto que habíamos que captar el sentido más puro de las cosas” Reconocía que se había quedado estupefacto al visitar las cuevas de Altamira ya que lo que habían creado aquellos hombres de la prehistoria poseía una modernidad enorme, emocionante, y que lo que más le impresionó no fue tanto el dibujo ni las manchas de color, sino la pureza de la actitud de sus autores: antiintelectual, antiacadémica, absolutamente anti todo.

Quizá así sí podamos entender lo de “en arte todo vale”. Sí, si tomamos esa referencia como un medio de expresión sin límites, el de captación de un sueño o una idea. De homenaje a las formas y a los colores, a los relieves. Que a eso luego se le de un valor astronómico, ya es otro cantar. Porque  ¿Quién pone precio al arte? ¿Cómo es posible que se hayan vendido por cifras bestiales cuadros que a simple vista no valen lo que costó pintarlos?....¿Preguntar esto es fruto de mi ignorancia artística y de ser una mera autodidacta, que pinta cuando le apetece y retoca aquel color o línea que cree salida de tono…. o es que, como en casi todo, hay cuestiones incomprensibles a las que no hay forma de hacerlas comprensibles?

No sé. El Arte con mayúsculas para mí, empieza antes que nada en la Naturaleza.  En todas sus manifestaciones. En llegar a captar la belleza de los paisajes, naturalezas vivas o muertas,  construcciones…el rostro humano que yo nunca conseguí pintar, las formas de un cuerpo...plasmar la realidad de un sueño. ¿O, no deberíamos hablar de belleza sino de lo realmente bello?...porque aunque parezca lo mismo no lo es. Lo bello es una percepción subjetiva que nos causa una emoción y nos traslada a un estado anímico diferente, y la belleza frente a lo bello, es una categoría abstracta. Es la esencia de lo bello…

El expresionismo hiperrealista  de Antonio López me maravilló en su día. Por eso quizá luego cuando la comparaba con obras surrealistas, abstractas, cubistas… ya no había forma que me gustara nada, o al menos que no las entendiera ni captara en su dimensión. “El sol del membrillo” película de Victor Erice basada en ese cuadro y la forma de pintar de su autor, y que también podéis ver en YouTube, ¿es otra forma de exageración llevada a captar el Arte de la Naturaleza? ¿Para pintar un cuadro es necesario tanto? ¿Es el perfeccionismo de una obra solo la de su autor, o realmente a todo hay que buscarle su esencia, la vida, la pureza, la luz…para que sea Arte realmente?.... Si es así, entonces en ARTE NO TODO VALE.

Es mi opinión y son mis dudas.
Quizá es, repito, que yo entiendo poco de Arte y prejuzgo el Arte que no reconozco en algunas obras, aunque lo sea.













miércoles, 17 de marzo de 2010

EN EL MUSEO.

Dibujo de Viejo Zorro en Foro de Literatura y el relato que me inspiró.









Paseo entre interminables pasillos por donde mis silenciosos pasos me conducen hacia la inmensa e iluminada sala donde emergen, como de las entrañas de la tierra, quebradas miradas y bocas que exhalan el vaho de palabras que queman como fuego, por tener que callarlas.
En medio de cálidas losas de níveo mármol estoy a punto de desfallecer. Llevo mucho tiempo dando vueltas al inmenso lugar donde, en paredes color carmesí, parpadeantes lucecitas provenientes de sofisticadas cámaras, graban el movimiento de mi cuerpo y el sonido acompasado de la respiración. Pero el inmenso y variado paisaje que ante mí se abre me sumerge de lleno en la impronta que mágicas manos han ido creando de mundos que, oníricos o reales, son un regalo para mis ojos.


He entrado a una sala donde hay demasiada gente. Hombres y mujeres anónimos de miradas vidriosas con las manos aferradas a sus propias debilidades. Gente sumergida, como yo, supongo, en las mismas cosas, en una realidad cotidiana a veces demasiado dolorosa, o quizá, cómoda y tranquila donde ni siquiera la suerte quiebra el transcurrir monótono de muchos días. Gente, en definitiva, que ni siquiera se mira porque va cada quien a sus cosas.
Fuera, el exterior sigue con sus ruidos y prisas. Con gente que tiene la calle por casa. Otros, con casas amuebladas de soledad tan fría como la calle. Y, algunos, felices paseantes entre adoquines de ilusiones, Pero aquí, la quietud es tal que me sorprenden mis pasos de puntillas, como si creyera que al poner los pies en el suelo pudiera romperse el silencio existente.
De pronto, un cuadro ha llamado especialmente mi atención.


Me acerco a él. Un señor con sombrero de fieltro verde, ha rozado mi hombro cuando se ha vuelto sobre sus pasos y se deja caer en el asiento que, frente a la triste pintura, queda situado y, desde el cual, pueden observarse con más detenimiento las numerosas imágenes que contiene y, especialmente, el halo de misterio que las envuelve.
Me siento yo también. Compruebo que este cuadro por sus dimensiones se observa mejor desde la cómoda posición que ahora tengo y puedo analizarlo detenidamente, a la vez que descanso.


El señor del sombrero de fieltro verde, parece haberse dormido. Mis movimientos al dejar el abrigo junto a él parece que fueran los que recrea una película a cámara lenta. Hay tanta quietud frente a la pintura que no quiero ni siquiera molestar a quien parece haberse rendido a su belleza y aprovecha para echar una cabezadita frente a él.
El cuadro refleja el terror de quien la Historia nos ha presentado como mártir de sus propias ideas y creencias.
Pero yo no quiero analizar la pintura cuya vida real o imaginaria tuviera la que, pintada, fue pasto de las llamas.
Antes de irme, miraré de cerca el cuadrito de letras negras y menudas que el inmenso trabajo tiene a la derecha, donde estará el nombre de la obra y el autor de la misma. Pero luego... antes de salir de nuevo a la prisa y al ruido de la calle.


De pronto, el cuadro me hace recordar a la Hoguera de las Vanidades. Lo he mirado tanto que, por un momento, quiero cerrar los ojos e imaginarlo desde lo que mis retinas ya guardan.


Y pienso que...Yo no quiero ver arder en su fuego los espejos que reflejan lo que somos cuando nuestra cara lo mira de frente y sin trampas. Ni quiero ver arder los vestidos que ayudan a llenar los cuerpos de colores algunas grises mañanas. No quiero que arda la música que de instrumentos emana y hace vibrar de recuerdos los rincones de la vida pasada. Tampoco quiero ver quemar las palabras que entre hojas se entrelazan abrazando las historias que pasan. No quiero que ardan los besos ni las caricias que alguien que amó contara. Ni quiero quemar el arte que invoca la magia de las cosas llenando de ilusiones y sueños las vidas a veces ajadas.
Quiero ver quemar en la hoguera, ante la mirada ciega de los que ven y las bocas que el estupor calla, la falacia en que se ha convertido tanta promesa gastada.
Quiero gritar, aunque el fuego de la rabia queme mi garganta, que me duele tanta voz aún amordazada.
Quiero que el fuego borre toda palabra que al decirla sea una clavada daga, y que la ceniza cubra de gris lo que sustenta la hipocresía y la mentira gestada.
Quiero que arda para siempre lo que a la Tierra envuelve en llantos de hambre y muerte que pueden se evitadas.
Quiero que desaparezca de la vida, como si el autor lo borrara del cuadro, tanta injusticia por equidad pagada.
Quiero...

-Oiga, perdone-…-El hombre del sombrero, suavemente posaba su mano en mi hombro- El Museo va a cerrar. Se ha quedado dormida y ha estado soñando. Hablaba y decía que el cuadro debería tener distinto color. Otra vida reflejada. Menos injusticia pintada. Y, mire, me ha convencido: soy el autor del cuadro, en breve volveré a pintar y, no lo dude; cuando cuelgue de la pared, reflejará otra forma de vivir la vida.


Cuando el hombre del sombrero verde de fieltro se aleja me aproximo a ver cómo se titula el cuadro y cual es el nombre de su autor.


Infa Inot. Óleo sobre lienzo. Título: La Vida en llamas.
Cojo el abrigo y salgo a la calle. El frío cala los huesos.





















lunes, 15 de marzo de 2010

UN BUEN EJEMPLO.

Creo que lo mejor que ahora podemos hacer en el Bosque, es relajarnos  y escuchar algo bueno, desde la radio.  En días como hoy.

Como siempre, los sabios saben muy bien lo que una gran parte de los habitantes del mundo ignoramos, y, a veces, según a quién,  no le interesa considerar.

José Luis Sampedro, nos da un buen ejemplo de como deberíamos entender el día a día, y las lecciones a sacar de lo que sucede a nuestro alrededor. De lo que le vida nos ofrece, y dependiendo de la actitud que adoptemos, así nos irá.

Esta entrevista es digna de dejarla  aquí. Nada mejor que sentarse a deleitarse con las palabras de este erudito de las letras y del conocimiento.
http://www.rtve.es/mediateca/audios/20100304/sampedro-nuestro-sistema-esta-descompuesto-dias-como-hoy/710161.shtml



LOS LIBROS PERDIDOS.

Tengo un correo que no publicaré íntegramente por respeto a quien me lo ha enviado. Un correo tan sincero como doloroso. Pero es una primera respuesta a lo que, a grandes rasgos, y sin profundizar en el dolor, que ya no solo es tristeza lo que los libros sienten, según escribía en "Libro abierto", al ser depositados en otras manos aún con la convicción de que pronto volverán a casa, sino el horror y sufrimiento que han tenido que padecer, quienes los atesoraban. Los reverenciaban.

Como me ha llegado a tocar la fibra la confesión recibida, lo dejaré en este bosque para que respire el aire fresco de la Libertad bien entendida que se vive en este mi particular paraíso de letra y sentimiento. Pero no lo situaré en ningún país concreto, ni época cierta. Con poco que el lector imagine, podrá situarse en mil y un lugar del Planeta donde los libros fueron pasto de las llamas. Ya no sólo por quienes ordenaban su destrucción para que no “soliviantara la moral y las buenas costumbres”…por decirlo suave, sino de quienes por puro miedo y protección, se veían obligados a sucumbir ante la barbarie de la persecución, más allá de los confines de la mente.

…””Así que, nos dedicamos a esconder, guardar o quemar libros y discos... algunos he salvado, pero quemé una biblioteca completa de libros de psicología.... en silencio... llorando cada página despidiéndome de esos amigos que no hablan pero siguen mudos... debo confesártelo.... quemé libros de Pichón Riviere... de José Ingenieros.... de Froi, de Marx.... de los pensadores griegos, de los filósofos universales.... quemé poemas de Alfonsina.... de Machado... de tantos otros.... Tenía una colección envidiable de discos numerados de ediciones especiales... Quilapayun... otros que no me quiero acordar porque me traen tanto dolor... Recordaba que DONDE SE QUEMAN LIBROS, TARDE O TEMPRANO SE QUEMARÁN SERES HUMANOS.... y... sangraba por dentro y por fuera sabiendo que estaban quemando gente al mismo tiempo que yo..... para salvar a mis dos cachorros... quemaba libros.... ¿recibiré algún día el perdón por ese acto cobarde?... debía dejarme matar, pero pensando en los niños... solo atiné a llorar y quemar... a quemar y llorar....

Cuanta sabiduría quedaban en vaporosas cenizas!! cuantas horas de lecturas y estudios!! cuanta música de amigos... cuanta vida quedaban reducidas a nada... por la ambición de unos pocos y la maldad de muchos””...

Si alguna vez, yo tuviera que calentarme en la Hoguera de las Vanidades, preferiría mil veces morir que seguir viviendo entre cenizas.








LIBRO ABIERTO.

Un libro abierto es un cerebro que habla, cerrado un amigo que espera, olvidado, un alma que perdona, destruido, un corazón que llora. 
Proverbio hindú.


Dicen que los libros tienen memoria. Que si los dejamos salir de casa, de su hogar, se entristecen y no vuelven.

Debe ser verdad, porque libro que he dejado, libro que he perdido.
Me ha pasado con ellos como con más cosas. Es como si al prestar algo, aún con la buena intención de dejarlas a quien las puede  necesitar, las cosas se ofendieran. Es como si, al pasarlas a otras manos, se sintieran relegadas de nuestras vidas y, orgullosas y dolidas, no regresan.

He vuelto a comprar los mismos libros que dejé,  porque al perder uno sólo de ellos, es como si perdiera un trocito de ilusión. Como si quedara un vacío irreemplazable en el lugar al que los destiné y sólo un silencio sepulcral inunda el espacio en blanco que queda sin historias que contar . 
Me dejan la sensación de haber dejado la puerta abierta a los personajes cuyas vidas estaban confiadas en mis manos y se sinceraban conmigo mientras yo esperaba solícita que me agradaran, y en un intento nada vano,  de que me enseñaran. 

Lo primero que traje a mi nueva casa, fueron los libros. No quise que vinieran en el camión de la mudanza. Los traía yo cada mañana en bolsas antes de irme a trabajar. Cargaba con ellas el coche después de bajar tres pisos sin ascensor y subía feliz a "mi cerro" donde las iba dejando hasta que, por la tarde, ilusionada, los iba colocando en esa pequeña, pero muy personal, biblioteca. Cuidando de que no se replegaran  en su propia intimidad. Que no quedaran sólo como adornos de salón, sino como los amigos fieles que me siguen donde voy, que se dejan acariciar y no me piden cuentas ni pasan tributo. Y que, a su vez, me ayudan a soñar. A viajar y conocer. A dudar y pensar. A imaginar y adivinar. A acertar y errar...

Libros. 
Amigos que no se vuelven distantes con el tiempo. Amores que no se cansan de convivir bajo el mismo techo. Historias que no se encanecen sino que permanecen inalterables al desánimo y el transcurrir de los años. 

Libros. 
Cerebros activos. 
Juventud eterna. 
Luces y sombras de vidas perpetuas.
Reflejos de nuestras propias quimeras.







sábado, 13 de marzo de 2010

ANIVERSARIO


Era medio día. Los cristales fueron sacudidos por el toc,toc… -Lo que me faltaba hoy…Que alguien entre a molestar a los Decretos y  Resoluciones-, pensaba mientras alzaba las gafas y los rizos.
La amistad entraba por la puerta. 
Pepito. Mi amigo Pepe García. Al que la juventud nos unió entre inquietudes y esperanzas, asomaba su sonrisa acompañada de la amabilidad que lo caracteriza, arropada por el flequillo eterno de su cabeza.
-Paassaaa¡¡. Ya iba a cerrar con llave. Que no está el día hoy para que venga nadie al despacho con zarandajas…Le decía mientras nos besábamos las mejillas.
No sé con qué rapidez me comentó a lo que había venido,  pero antes de que le diera asiento, me dijo…-¡Oye, y por qué no te creas un Blog¡…El había descubierto mis inquietudes literarias después de aquél “Se llama Olvido” de la I Gala Musical a beneficio de los enfermos de Alzhéimer. Antes, él conocía mis pinitos como presentadora en los Festivales de la Canción en nuestro pueblo que él  organizaba cuando aún no se había inventado el DVD. Y de ese Teatro de Barrio en el que él también me involucraba. Aún me acuerdo de aquella Fedra que me hizo ensayar noche y día para luego nunca representar…Cosas de Pepe… Y, pese a ser amigos desde que éramos críos, no sabía de mis arrebatos de más letras que las de las Leyes y Reglamentos, en las que ahora me enfrascaba.
-¡Levántate¡. La inquietud imperativa me dio la orden y se sentó en mi silla giratoria.
Creo que comenzó por el libro abierto de Google…Claro, por donde si no…y me preguntó como quería que se llamara el Blog, que me iba a crear uno para que fuera dejando en él mis cosicas… Decía mientras hurgaba en las teclas.
-Que nooo¡¡ Pepe, que no tengo tiempo…que yo escribo a ratos y lo guardo en mis carpetas…Pero la ventana ya estaba abierta…y según hoy, no había vuelta atrás.
-Bueeenooo¡¡ pues ponle el Bosque Animado, que así tengo un sitio creado en un Foro de Literatura…Además, ¿te acuerdas de la película de José Luis Cuerda?...pues por eso…
La agilidad de los dedos de Pepe, es proporcional a la de sus ideas. Para eso es periodista y tiene una Radio y todo…y viene de concursos de la tele y movidas de la Juventud de jóvenes inquietos.
Era Viernes 13 de marzo de 2009.

Desde hoy inicio una aventura que espero que compartáis conmigo. Que todos los días sean eso...Buenos.
Un beso, LARA.

Así comenzaba la primera entrada al Blog del Bosque Animado.

Lara, me viene del "Tema de Lara" de la película el Doctor Zivago, que, desde que recuerdo, era vista obligada todas las Navidades. Igual que Mujercitas…Me debió impactar tanto, y, sobre todo, la  música, que comencé bautizando con ese nombre a una preciosa perrita hija de mi perra Lea y, luego decidí que sería mi nombre de forera y ahora bloguera...

Quién me  iba a decir que un año después iría poblando el Bosque de Vida y Prosa.
Era muy reacia a dejar mis escritos  para que se leyeran por alguien más que por mí misma. Pero poco a poco he ido descubriendo que compartirlos es muy satisfactorio. Pues no son cosas que se deban dejar guardadas en el cajón de los papeles que conviene tener a buen recaudo…Sino algo tan intimista y sincero que merece la pena compartir. Algunos amigos me decían que cuando se crea un Blog es para dejar que se lea y se pueda opinar en él...Y así poco a poco he ido dejando la casa del bosque abierta para que entréis. Aquí llevo junto a la gata, un año con sus días y noches. Con todo lo que mi inspiración es capaz de crear.
Sé Pepe, que de vez en cuando entras al Bosque aunque no tengas tiempo de pararte y descansar. Desde él quiero agradecerte que aquel día fueras a crearme esta mágica forma de contar. Gracias Amigo. 

A todos...los que por aquí paseáis, en este mi pequeño refugio aislado del ruido exterior.
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